Por $14, pastores enseñan fe, machismo y homofobia en Coahuila
Texto: Jesús Peña/Quetzali García
Diseño: Edgar De la Garza
En la Sierra de Arteaga hay un jardín de tres hectáreas al que solo entran mujeres con falda a la altura de la rodilla, hombres con traje y 80 menores de edad. Hablan poco, caminan rápido y una vez que atraviesan el barandal, solo quedan dudas de lo que ocurre en ese jardín que tiene un faro, un teatro y algunas frases bíblicas en los muros que se observan desde lejos. Parecía un rumor difícil de creer: "hay una secta", "son hermanos", corren las lenguas del pueblito ubicado en las entrañas de la Sierra de Arteaga. El instituto y sus misterios existen desde hace 20 años. 20 años que han trabajado sin ningún problema, pero sin ningún permiso ni de la Secretaría de Educación ni de Protección Civil. Aún así los padres llevan a sus hijos y hay egresados que dan su versión de los hechos, de lo que sucede al interior de este espacio alejado del mundo. "El Faro", como también le llaman es un lugar donde niños y jóvenes de escasos recursos son adiestrados para la vida en los preceptos de la doctrina evangélica.
El sitio, que se erige aislado del ruido y el movimiento del pueblo de San Antonio de las Alazanas, imparte con disciplina, saberes y valores... al margen de lo oficial.
“Nadie sabe nada de ellos, sólo se hablan de la disciplina de los muchachos y de que esta escuela no tiene reconocimiento oficial”, coinciden un grupo de maestros de distintos niveles educativos reunidos en la dirección de la primaria del rancho. Dice el director de la primaria pública que ellos respetan las creencias religiosas y que incluso algunos alumnos se matriculan en ambas escuelas, pero son casos contados.
Estamos frente al barandal y dudamos en entrar. Soltamos la verdad al director: somos reporteros, queremos saber el origen, la historia y el modelo educativo.
Todo empezó en el mar. Un viejo salió, como todas las mañanas, a dar su caminata por la playa, cuando en la orilla vio a un niño que iba recogiendo las estrellas de mar arrojadas sobre la arena y las devolvía al océano.
El viejo se acercó y preguntó al crío, no sin sorpresa, que qué hacía, y el chico respondió jovial, que estaba rescatando las estrellas de mar,
“Trabajo inútil, absurdo, ridículo”, dijo el viejo, sólo de pensar en las miles y miles de estrellas de mar que habría tiradas a lo largo de la ribera.
“A cuántas puedes salvar”, volvió a interrogar el viejo y el niño le respondió sencillo “con que se salve ésta
” y siguió caminando sobre la costa, rescatando estrellas de mar...
La leyenda del niño y la estrella de mar.
Así, inspirada en esta historia que circula por internet. fue que nació el proyecto y nombre de Asesorías Educativas Cristo Céntricas Estrella de Mar.
“Quizá no podamos hacer una diferencia en todo el mundo, pero en un alumno sí. Esa es la visión de nuestra escuela: estamos aquí no para ser iguales, sino para ser mejores que los demás y nos hemos esforzado para que los muchachos salgan bien preparados de aquí”, dice un mediodía desde su amplio despacho Abel Herrera, el pastor y director de este centro, conocido en esta comunidad de tres mil habitantes. como “el Instituto”.
Después Abel señala un cuadro colgado de la pared y en el que se lee la visión del colegio:
“’() capacitar a niños y niñas física, moral y espiritualmente, inculcándoles los principios y valores necesario para hacerles aptos para servir con eficacia y fidelidad a su sociedad, a su nación, a su iglesia y a su salvador’. Y el mote de la escuela es ‘haciendo la diferencia, un alumno a la vez’”, dice el pastor Herrera con orgullo.
Y presume que en 20 años de caminar por la sierra de Arteaga, como aquel niño de la leyenda que iba caminando en la playa, rescatando estrellas de mar, este centro educativo ha conseguido graduar a 15 generaciones de niños y jóvenes, hijos de familias evangélicas, que viven en esta región.
Abel Herrera, morena tez, pelo plateado, camisa y corbata irreprochables, explica que esta institución, que imparte clases desde kínder hasta secundaria, además de contar con un grupo de alumnos que estudian en inglés desde nivel preescolar hasta preparatoria, tiene su origen en un movimiento llamado Ministerio de Fe, movimiento que aglutina a varias iglesias integradas en una asociación denominada Iglesias Bautistas Fundamentales Independientes.
Este Ministerio comenzó hace 50 años, Abel Herrera cree que desde 1968, cundo a la sierra llegaron los primeros grupos de misioneros evangélicos procedentes de Luisiana, Mississippi y Florida, Estados Unidos.
“En realidad nosotros somos una sociedad de padres que educamos a nuestros hijos”, dice Herrera.
Esto desde que los miembros del movimiento Ministerios de Fe, se plantearon la necesidad de comenzar un ministerio de educación cristiana y de formar una escuela evangélica acorde con su visión de la vida, que difería en mucho, dicen, con la visión de la educación oficial.
“Había muchos conceptos con los cuales nosotros no íbamos de acuerdo, por nuestras convicciones cristiano – bíblicas, y por eso empezamos la escuela cristiana, con la intención de enseñar lo que era necesario académicamente hablando, pero desde el punto de vista cristiano – bíblico”.
Por tanto, advierte el pastor Abel, Asesorías Educativas Cristo Céntricas Estrella de Mar, nació y creció fuera del seno de la Secretaría de Educación Pública y de cualquier otra institución educativa oficial.
Esto se informa a los padres interesados en inscribir a sus hijos. No hay validez oficial de estos estudios. Firman un documento para que después no haya problemas y pagan una cuota de 1300 pesos al semestre. A sabiendas de que tendrán que buscar papelería oficial en otras instancias, los padres de familia adheridos a alguna de las 17 congregaciones de iglesias evangélicas que ofician en la sierra de Arteaga, han inscrito a sus niños y jóvenes en este instituto, cuya población es de 80 alumnos, hijos de campesinos, albañiles, vendedores, taxistas, que estudian aquí, a cambio de una cuota simbólica.
“Aunque nuestra enseñanza, nuestro nivel académico es bueno, muy bueno, superior, no tenemos ninguna validez oficial en los estudios que ofrecemos. Cada padre que viene y decide poner a su niño con nosotros lo hace consciente de esa condición. Es algo que siempre advertimos a los padres de nuestra escuela”.
Siendo algunos de los rasgos que distinguen a este centro educativo" no creemos en la igualdad de género, el matrimonio entre parejas homosexuales, el aborto ni en la unión libre."
Derechos, en el caso de la igualdad de género y el matrimonio entre parejas del mismo sexo, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Constitución Mexicana y los distintos ordenamientos estatales en la materia.
El colegio está instalado en un predio de tres hectáreas donde se levantan varios edificios que albergan aulas de clase, comedor para 100 personas, cocina, auditorio, internado para misioneros, cafetería; más allá canchas deportivas, otro auditorio, una huerta, un criadero de cerdos y gallinas, una fuente
Aislado del centro de San Antonio de las Alazanas,, cuya fundación data de hace 162 años, la plaza principal, el ruido, el movimiento, la gente, este complejo se perfila como una isla con su Campamento El Faro, su Cafetería Altamar y su centro Asesorías Educativas Cristo Céntricas Estrella de Mar.
“Nosotros nos alejamos de todo tipo de vicios a que los muchachos estaban expuestos todo el tiempo en las escuelas regulares: cigarro, alcohol, pornografía y cosas por estilo. Sabemos que son problemas muy comunes en la sociedad, que aunque que esas cosas no se les enseñan en la escuela, sino que es elección de ellos, pues siempre es un riesgo exponerlos a algo que nosotros no estamos de acuerdo. Queremos criarlos y enseñarlos en un ambiente distinto y alejado de todo eso. Por esa razón quisimos mantenernos limpios de eso y educar a nuestros hijos en otra área de experiencia. Por eso los hemos mantenido en un ambiente completamente aislado de esas cosas”.
La disciplina es casi parte del mobiliario de este colegio y una herramienta imprescindible en la formación de los alumnos.
El director Abel Herrera afirme, después de titubear, que como maestro no cree en el castigo físico para corregir faltas o errores de conducta de los alumnos, como padre, sí.
“Yo como padre, sí creo en el castigo físico para mis hijos, vaya, la biblia enseña de castigar con vara. Creemos que de repente una nalgada, un varazo en las sentaderas, hace al muchacho entender y responder”.
La escuela no cree en castigo físico, pero recomienda a los padres el uso de éste cuando sus hijos se portan mal.
“A los alumnos de nuestra escuela no los castigaos físicamente, a ellos no les vamos a dar varazos, a ellos no les vamos a dar cintarazos. Cuando pensamos que el alumno necesita más que un regaño, recomendamos a los padres, ‘ya necesita hablar más seriamente con él’. Cuando regañar no está siendo suficiente ahí ya recomendamos el uso de pérdida de privilegios, ‘no lo dejes ir a jugar, quítale la televisión, no lo dejes navegar en el internet’. Y en otras ocasiones, ‘sabes qué, ni siquiera eso va a ser suficiente, el muchacho necesita ya un buen tirón de orejas’, Lo recomendamos a los padres, pero ustedes deciden lo que necesitan hacer. Hacemos la recomendación, pero nosotros no lo hacemos, no castigamos físicamente a los estudiantes”.
Dice Abel Herrera, sentado frente a un escritorio presidencial en su espaciosa oficina que es a la vez centro de fotocopiado, con sus máquinas.
Esta escuela, imparte las mimas asignaturas que llevan los alumnos en las escuelas laicas, materias como español, matemáticas, ciencias sociales, ciencias naturales, biología, pero con un enfoque cristiano – bíblico. Aunque no menciona ningún ajuste curricular, correspondiente a la Nueva Escuela Mexica ni a la reforma educativa propuesta en las leyes secundarias que están por aprobarse en el Congreso.
“Por supuesto incluimos biblia, música, educación física, artística, todo lo que mueve la educación”, dice Abel Herrera el director de este instituto evangélico donde sí aceptan las trasfusiones de sangre, honran a la bandera, enseñan historia de México y guardan los días patrios.Y aclara: "No somos Testigos de Jehová."
Sus libros de texto no son los que distribuye el gobierno o imprimen las editoriales seculares, y proceden de publicadoras de Estados Unidos, Centroamérica y México, como Libros Águila y Colegio Evrón. Hay material en el escritorio. Son fotocopias de libros de Ortografía.
“Y varias otras publicadoras que imprimen material educativo de calidad, muy buen material, pero con enfoque bíblico - cristiano. Y aunque abordan temas como la homosexualidad, el aborto, la unión libre y otros que incluye el programa de la SEP, los presenta desde un punto de vista más bíblico, más cristiano”, dice el director, originario de Saltillo, de una familia evangélica en la que el padre era pastor.
Los "profesores" que imparten clase en este instituto, no son egresados del modelo normalista ni graduados en alguna universidad oficial de pedagogía.
Se trata de 15 miembros voluntarios de la congregación, que a decir de Abel Herrera, son entrenados por la propia iglesia mediante algunos cursos de pedagogía, y capacitados a través de talleres donde se brindan herramientas de enseñanza y trato con los niños.
“El material ya está diseñado para eso, nosotros no necesitamos en sí maestros normalistas, solamente alguien que conozca el material como el sistema educativo que tiene la escuela está diseñado para que el alumno pueda estudiar en casa, en el hogar, supervisados por sus padres y esa es una opción que en muchos países está vigente y en México está creciendo. Padres que por una razón “x” no quieren mandar a sus hijos a la escuela y dicen ‘yo mismo les voy a enseñar’”.
Todo lo que tiene que saber el alumno, dice Abel Herrera, es leer y escribir.
De ahí en adelante, siguiendo el material, puede aprender solo.
“El alumno sigue el material y el padre o el supervisor de la escuela está para verificar que cumpla metas, objetivos, que vaya haciendo bien su trabajo”, dice el pastor de esta escuela, que, por ciento, no se publicita en ningún medio ni tiene página web
Cuando termina un módulo el chico presenta un examen para verificar que ha aprendido.
-¿Qué corriente pedagógica siguen?
-La mera verdad no podría identificar eso. No, no sabría decirle a cuál corriente pedagógica pertenezcamos nosotros. Nosotros aquí utilizamos el mismo material con el que entrenamos para el ministerio. Aquí entrenamos pastores, maestros de escuela dominical y todo eso y ya les damos a los muchachos para que ellos también enseñen a los niños”, explica el pastor Abel. Este colegio no está inscrito ni sigue alguna corriente fundada por los grandes pedagogos del mundo como el psicólogo ruso Vigotsky, cuya teoría se basa, a groso modo, en la relación que existe entre la inteligencia y el medio sociocultural del niño.
La doctrina religiosa es impuesta, con permiso de los padres a los niños. Mientras que en el artículo tercero se establece como uno de los pilares de la educación pública en México. Pues, "la laicidad trata de evitar la coacción sobre personas e instituciones respecto de la imposición de un tipo exclusivo de religión o de formas de conducta basadas en creencias o códigos éticos exclusivos de una visión dogmática. Para esto el laicismo parte de la base de la propia naturaleza humana y del humanismo, entendiéndose este último como la esencia del laicismo, el cual tiene por objeto el desarrollo del ser humano." escribe Álex Cárdenas, de la iniciativa Laicista.
Con todo y no poder mencionar ninguna corriente pedagógica, asegura el director, que los alumnos egresados de esta escuela han logrado los primeros lugares en su bachillerato, gracias a lo cual han hecho merecedores a becas que les han permitido continuar sus estudios profesionales.
Otros se inclinan por la rama teológica y se preparan como pastores, misioneros, evangelistas de la iglesia.
“Han salido líderes locales, nacionales, que son los que están llevando a cabo la obra evangelística en toda la sierra de Arteaga”.
Abel Herrera sale de su oficina y recorre los pasillos, el auditorio, las aulas de centro.
En el trayecto se encuentra con niñas de larga falda caqui y blusa azul marino que entran en su salón, y más allá, en el comedor, rumbo a la cocina, con las madres que esta hora, las 1:00 de la tarde, preparan la comida. Ellas también llevan faldas largas y una de ellas fue la que nos llevó a la oficina del director con un poco de recelo.
A pesar de que Asesorías Educativas Cristo Céntricas Estrella del Mar es un lugar donde se registra una concentración importante de personas, carece de las medidas de seguridad y la señalización a que obliga la ley para prevenir y enfrentar contingencias.
“¿Protección Civil?, No nos han venido a revisar hasta ahorita y esperamos que no vengan”, dice el director de este instituto que funciona de 8:30 de la mañana a 3:00 de la tarde.
Los papás que deseen matricular a sus hijos en este plantel deben, para empezar, ser evangélicos y firmar una carta responsiva donde se dan por enterados y manifiestan su acuerdo en que la escuela no tiene validez oficial ni garantía monetaria para atender situaciones de emergencia, como accidentes,
“Deben de entender que con lo que ellos pagan no podemos cubrir esas contingencias. Tenemos un arreglo con los padres, ellos nos autorizan para que nosotros en una situación de emergencia llevemos a los niños a alguna clínica, a algún médico para atenderlos, y nos autorizan para tomar decisiones en su nombre, mientras ellos llegan. Pasa que un niño se nos cae, se lastima una pierna, se abre la cabeza, avísale a los padres que vamos a la clínica, vamos al hospital, entonces que nos encuentren allá”.
Una vez aprobado el examen de admisión en este colegio, sus autoridades se encargan de proporcionar los libros, útiles escolares, uniforme, almuerzo y alimentos gratuitos a sus alumnos.
—¿Y cómo se financian?
—Los padres dan una parte que es una mínima cantidad de todo lo que cuesta esto, lo demás lo aportan iglesias locales, iglesias alrededor de nuestra región y algunas del extranjero que dan un poco de apoyo para poder tener aquí a los estudiantes.
A cambio papás y estudiantes deberán involucrase en las actividades de mantenimiento de la escuela, como la preparación de alimentos y limpieza.
La obligación de los alumnos será en todo momento mantenerse fiel a su iglesia.
“Porque si deja de ir a la iglesia entonces ya no vamos a caminar juntos y cuando ya no vamos caminando juntos, no vamos a poder hacer mucho trabajo”, dice el pastor Abel.
Al final de su instrucción los alumnos del plantel reciben un documento que acredita que estudiaron aquí, así como un registro de calificaciones obtenidas durante sus estudios.
“Reciben un documento”, dice Abel.
El alumno que concluya la secundaria o la preparatoria en el instituto y quiera continuar sus estudios, tendrá que acudir ante el IEEA, presentar y acreditar un examen que le permita obtener un certificado oficial o bien, buscar por su cuenta otras alternativas de revalidación que ofrezca la SEP.
“Ya es responsabilidad de los padres. Si el niño quiere conseguir su certificado de primaria debe de buscar dónde y cómo. No es responsabilidad de la escuela”, dice el pastor Abel.
—¿Piensan incorporarse a la SEP en un futuro?
—La verdad no. Si nosotros nos incorporamos a la SEP, tarde o temprano nos va a estar diciendo que enseñar y que no enseñar, a quién aceptar y a quién no aceptar
—Y ahora se sienten como el niño de la estrella de mar, ¿no?
—Siempre fuimos una escuela pequeñita, 20 ó 25 estudiantes, y decíamos qué diferencia son 25 entre 100 millones que hay en México. No podemos hacer una diferencia tan grande quizá en todos, pero en uno y ya que ese uno haga las que pueda
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Con respecto a la existencia de escuelas evangélicas privadas como Asistencias Educativas Cristo Céntricas Estrella de Mar, María del Carmen Ruiz Esparza, subsecretaria de Planeación Educativa en el Estado, mencionó que en el Artículo Tercero de la Constitución Mexicana se estipula que la educación debe ser laica, gratuita y obligatoria.
Y apeló también al Artículo 5 de la Ley General de Educación de Coahuila que establece que la educación que el estado imparta será laica y por lo tanto se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa.
Ruiz Esparza aclaró que en el caso de las escuelas y colegios que busque autorización para impartir educación básica, deberán sujetarse a los reglamentos, leyes y lineamientos de la Secretaría de Educación, así como a los planes y programas de estudio publicados en el Diario Oficial de la Federación por la autoridad educativa.
“Con que ellos cumplan y nos garanticen que tienen medidas de seguridad para que los niños y niñas que estén en esos lugares no corran riesgos de ningún tipo, los autorizamos”.
Y advirtió que la autoridad tiene la atribución de cerrar cualquier establecimiento educativo que incumpla con estas normas.
Ruiz Esparza detalló que existen 843 escuelas particulares en todo Coahuila a las cuales asisten 90 mil 434 alumnos.
Según cálculos de la propia subsecretaria más del 85 por ciento de estas escuelas tiene una orientación religiosa.
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Francos Martínez Ávalos, subsecretario de Protección Civil en el Estado, declaró que todos los lugares públicos donde haya concentración de personas, en este caso escuelas públicas o privadas, tienen por ley que presentar un plan de contingencia.
Dentro de dicho plan la institución debe incluir, entre otros aspectos, todo lo relacionado con la señalización, peritajes de electricidad y de gas e integración de brigadas básicas.
“El personal que conforma la escuela o una parte de este personal, se capacita en ese mismo plan de contingencia en primeros auxilios, control de incendios, en técnicas de evacuación y en búsqueda y rescate”, precisa Martínez Ávalos.
Además se debe realizar con diferente periodicidad el análisis estructural del edificio que alberga la escuela.
“Ese análisis lo hace un perito acreditado, no lo hace cualquier persona, no lo hace Protección Civil”.
También se realiza un peritaje eléctrico para verificar que las instalaciones sean adecuadas y no representen un riesgo para alumnos, empleados y visitantes.
Y en aquellas instituciones donde exista cocina se exige un peritaje de gas.
“Una vez que se realiza la inspección se corrobora que lo que nos pusieron en la documento esté físicamente ahí, la señalización, se habla con el personal que fue capacitado, se revisan los puntos de reunión, salidas de emergencia, se hace incluso algún simulacro para revisar que todo esté en orden”.
El incumplimiento de estas medidas ameritará una clausura y una sanción que puede alcanzar los 22 mil pesos.
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Durante la investigación, se localizaron al menos otras iglesias bautistas, presbiterianas y sabatistas que operan de manera similar en Ejidos de Saltillo. Todas sin reconocimiento ofical y adoctrinando la fe en menores de edad.
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“Si hay gente que sale a las calles a gritar con un pañuelo verde exigiendo aborto legal y gratuito, que yo salga y diga ‘estudié en un colegio cristiano y me formaron para el trabajo, para el servicio comunitario, para ser una persona que aporte algo a la sociedad’, también hay que decirlo”, expresó Gabriel Orsúa, ex – alumno de la segunda generación de la secundaria de la escuela Asistencias Educativas Cristo Céntricas Estrella de Mar.
Y habló sobre su experiencia en este centro que en el año 2002 apenas contaba entre su población a cinco alumnos de nivel medio básico.
“La educación aquí es muy personalizada, como son poquitos alumnos el maestro tiene la posibilidad, la oportunidad de darle atención muy directa a cada uno. En el grupo graduamos cinco, entonces era estudiar no ibas a perder el tiempo”, dijo Orsúa, quien es el actual director de Economía, Servicios Concecionados y Turismo del Ayuntamiento de Arteaga.
Y destacó el sistema educativo de este colegio, cuyos planes y programas de estudio no están acreditados ante la SEP.
“Es un sistema diferente al de las escuelas ordinarias públicas porque es en base a competencias. Te entregan los libros y tú vas avanzando a tu ritmo, obviamente tienes reglas de cómo avanzar”.
Señaló que además del desarrollo de habilidades académicas, como el aprendizaje del idioma inglés, la escuela fomenta entre sus estudiantes valores como la honestidad y el servicio comunitario.
“íbamos en muchos viajes misioneros donde dimos asistencia, ayuda a personas que más lo requerían”.
Declaró que esta escuela, además de ser un facilitador de información y conocimiento, es formadora de profesionistas y buenos ciudadanos.“En ningún momento yo me quejo, por el contrario aprendí mucho”, dice Gabriel Ursúa.
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Antes de partir damos un último vistazo. Sabemos un poco más de lo que ocurre tras el barandal y aunque no se permitió tomar fotografías, pudimos acceder a la mayoría de los espacios. Desde la planta alta se ven las marraneras, canchas y unos dormitorios que se llenan durante los veranos por misioneros que asisten a promover la fe en este lugar perdido en la Sierra. Una chiquilla se asoma por una ventana y nos mira a nosotros, los intrusos de pies a cabeza. Le sonreímos pero se escabulle entre las paredes de madera.