Usted está aquí
¡Dale play!
VANGUARDIA Te regalamos 4 pases dobles para que disfrutes de este concierto; sólo comenta en la página de Facebook de Artes VANGUARDIA, ¿cuál es tu videojuego favorito?
Hoy la industria de los videojuegos es tan grande como la del cine. A la par de los avances tecnológico que permiten jugar sin usar las manos, crece la nostalgia por los antiguos burdos que comenzaron con el culto del gaming.
Mientras la industria de los videojuegos se convertía poco a poco en una forma de entretenimiento habitual, había problemas por resolver por ejemplo, el almacenamiento de música que en aquel entonces era análogo (en cassettes o discos de vinilo).
Fue así como en la década de los 70 esto se resolvió con el uso de medios digitales que permitían generar ondas analógicas, convirtiendo códigos digitales a impulsos eléctricos emitidos por un altavoz, que además de melodías se utilizaron para crear efectos sonoros.
Juegos como Pac - Man o Pole Position usaron este método tan característico por ser monofónico y cíclico, con limitaciones como solo poder escuchar la música al comienzo de la música o entre los niveles, mejor conocido como la música de 8-bits.
Ya desde entonces, la ambientación sonora de los videojuego era un tema a parte teniendo sectores en los equipos de desarrollo dedicados específicamente a la composición de la música de sus nuevos lanzamientos.
De a poco, el avance gráfico convirtió en una necesidad que las empresas dedican parte importante de sus investigaciones a la búsqueda de métodos para comprimir el sonido mientras aparecían nuevos aditamentos como el cd rom.
Así fue como llegó la quinta generación de videconsolas integrada entre otras por el PlayStation, el Nintendo 64 y la Sega Saturn, que contaban ya con la libertad que ofrecía la música pregrabada.
Juegos como Castlevania y Street Fighter se convirtieron en ejemplos remarcables de este avance que aún tenía limitaciones como no alcanzar una calidad tan alta al momento de jugar, cosa que para el consumidor medio no provocaría mayor disgusto.
Sin embargo, a pesar de no ser perfectos, estos sistemas permitieron a los compositores de música para videojuegos colocarse a la par del resto de los géneros musicales ya que estos dejaron de tener que aprender programación para dar rienda suelta a sus talentos.
Incluso músicos que se dedican a otros géneros hicieron sus aportes como White Zombie con el juego Way of the Warrior, o uno aún mejor: Trent Reznor para Quake.
Pronto todo se volvió más grande: grandes músicos ex profeso de la consola, multi especialidades y grandes éxitos de la música popular en Guitar Hero y Dance Dance Revolution.
El aprecio por las historias, las modalidades de juego, los gráficos y los avances no dejó atrás a la música, particularmente la de juegos para consolas de la tercera y cuarta generación de consolas como el NES, las SEGAS y el Atari, de donde surgen juegos como el primer The Legend of Zelda, varios Mario Bros., Castlevania y Kid Icarus.
Pero fue gracias a Dragon Quest que surgió la idea de la música de los videojuegos como música clásica y la idea de los conciertos de videojuegos fue de Koichi Sugiyama, compositor para dicha franquicia.
En 1986 la Dragon Quest I Symphony Suite con sus 8 melodías fue interpretada por la Filarmónica de Londres, siendo esta la primera ocasión en la que un videojuego tenía el privilegio de ser interpretado por un ensamble y siento el parteaguas de los juegos con música de cámara.
Aunque en Alemania se dio origen a los conciertos de videojuegos en occidente, fue a partir del año 2000 que este concepto llegó en grande para América de la mano del Video Games Live.
El concepto consiste en una serie de conciertos concebido por dos veteranos compositores de música para videojuegos: Tommy Tallarico y Jack Wall.
A lo largo de tres años planificaron un espectáculo se creó el sistema que permitiría a los músicos comunicarse con el maestro del concierto, un show de luces y efectos y una programación sesudamente elaborada.
Fue así como el 6 de julio del 2005 se llevó a cabo el primer Video Games Live en el Hollywood Bowl, donde la Orquesta Filarmónica de los Ángeles recibió a una audiencia de 11 mil personas.
Tras una gran cantidad de conciertos, cada vez se volvió más común la interpretación de las orquestas de todo el mundo, apreciando el trabajo de esta industria tan querida que incluso existen ensambles que se dedican únicamente a llevarle esta otra parte de su afición al público.
Tal es el caso de The Legend Of Zelda: Symphony of the Goddesses, conciertos producidos por Nintendo que desde 2012 viajan con la música orquestada de los juegos de Zelda por casi todo el mundo.
Existe también Final Symphony, gira mundial de música de Final Fantasy VI, VII y X que también llegó a distintos escenarios mundiales.
En esta ocasión, la Orquesta Filarmónica del Desierto de Coahuila, busca hacer homenaje a esta historia realizando por segunda vez un recorrido por el soundtrack de los juegos más memorables de la historia.
Apostando nuevamente al público juvenil, Natanael Espinoza señaló para VANGUARDIA que los asistentes podrán escuchar temas de franquicias como El Señor de los Anillos, Pokemon, Dragon Quest, Final Fantasy, Halo y Kingdom Hearts entre otros, algunos con arreglos mejorados incluso.
Añadió además que se podrá disfrutar de efectos especiales en una mega pantalla y que en el lobby del Teatro de la Ciudad Fernando Soler, se podrá apreciar una mini exhibición de consolas.
¡No te lo pierdas!
Concierto ‘Videojuegos’
Orquesta Filarmónica del Desierto de Coahuila
Fecha: 11 de mayo
Lugar: Teatro de la Ciudad
Hora: 20:00 horas
Boletos entre 50 y 300 pesos
Se permite la entrada a cosplayers y niños mayores de 4 años