Noche de Premier en la Champions League

AP
Dos equipos ingleses pelearán por el corona de Europa, ambos tienen las armas suficientes para ser el protagonista del mejor torneo de clubes del mundo

OPORTO.- El Manchester City se presenta como favorito ante el Chelsea en la final de la Champions, pero el pulso entre estos dos equipos ingleses promete emociones fuertes.

Esta final debía haberse disputado en Estambul, pero la pandemia del COVID-19 y las restricciones vigentes motivó el cambio de sede y el escenario será en Oporto.

En la grada, eso sí, podrá haber sabor al “viejo futbol”. Después de meses de gradas vacías, 16 mil 500 aficionados, de ellos 10 mil procedentes del Reino Unido, podrán asistir en vivo a esta final.

Para el Manchester City, este partido es una cita con la historia. Sueña con convertirse en el club número 23 en conquistar el trofeo más preciado del futbol europeo.

Para Guardiola sería la recompensa a un ciclo de cinco años, que pese a diez títulos en torneos nacionales parece inconcluso si no se corona con la Champions.

El técnico catalán ya llevó al Barcelona al título en 2009 y 2011, pero en la última década acumula decepciones en Europa, especialmente desde que se hiz cargo del City, al perder ante el Mónaco (octavos, 2017), el Tottenham (cuartos, 2019) o el Lyon (cuartos, 2020).

PUNTOS CLAVE

Guardiola vs Tuchel

Se trata de un enfrentamiento entre dos de las mentes más perspicaces del futbol, siete años después de que Guardiola y Tuchel se conocieron propiamente, en un restaurante en Múnich en el que hablaron durante horas sobre tácticas usando el salero y el pimentero como utilería y estaban tan emocionados que incluso los meseros temían interrumpirlos.

Guardiola es el “referente”, de acuerdo con Tuchel, y busca alzar el trofeo 27 importante (excluyendo Supercopas de España y Community Shields ingleses) de su carrera de 13 años como técnico. Es su tercera final de la Champions —la primera en 10 años— y ganó las dos anteriores dirigiendo al Barcelona.

Por su parte, Tuchel se convirtió en el primer técnico en llegar a finales sucesivas con clubes diferentes, perdiendo el partido por el título el año pasado con el Paris Saint-Germain.

Ambos son tan astutos en aspectos técnicos que son propensos a pensar demasiado sus estrategias en partidos de máximo nivel

¿Demasiado descanso?

Ambos han tenido caminos contrastantes a la final.

Mientras que el City pudo darse el lujo de rotar su alineación en las últimas semanas de la Liga Premier con el título ya asegurado, el Chelsea estaba al máximo hacia el final de la temporada para asegurar un lugar entre los mejores cuatro del fútbol inglés.

¿Llegan cansados los jugadores del Chelsea? ¿Llegan demasiado descansados los del City? Guardiola con frecuencia habla sobre la necesidad de sus jugadores de tomar “ritmo” para estar su mejor nivel, por lo que es justo imaginar que las sesiones de entrenamiento del City son intensas pese a que sus partidos recientes no lo han sido.

Falta de delanteros

Hay que estar preparados para una final sin delanteros, más o menos.

El City sin duda llega al duelo sin un atacante nato, con los centro delanteros Sergio Agüero y Gabriel Jesus en la banca y los mediocampistas de ataque Kevin De Bruyne y Bernardo Silva alternando como “falsos nueve”.

No es la primera vez que Guardiola adopta esta táctica —lo hizo varias veces en el Barcelona— pero nunca ha dirigido a un equipo que se reparta tanto los goles como lo hace la generación 2020-21 del City.

Es muy probable que el Chelsea también inicie si la presencia de un delantero a ultranza. El alemán Timo Werner debería ser el titular pero potencialmente en un rol de puntero con mayor profundidad. Mason Mount y ya sea el estadounidense Christian Pulisic o el alemán Kai Havertz —los tres mediocampistas de ataque— completarán la delantera del Chelsea.

Eso implica que se debe esperar un campo minado en la media cancha.

Defensivas mandan

Es poco probable que se vea un festival de goles en el Estádio do Dragão.

El City y el Chelsea tuvieron las mejores dos defensivas tanto en la Liga Premier —en la que permitieron 32 y 36 goles, respectivamente— como en la fase de grupos de la Liga de Campeones —donde recibieron uno y dos goles, respectivamente. En la fase de eliminación, los dos clubes sólo concedieron en total cinco goles (dos el Chelsea, tres el City) en 12 partidos.

Jóvenes estrellas

Se habla tanto sobre los niveles que Phil Foden y Mason Mount han alcanzado esta temporada que no es de extrañar que sean elementos indiscutibles para la final, además de ser piezas clave para Inglaterra en la Eurocopa próxima a celebrarse.

Foden, que el viernes cumplió 21 años, se ha consolidado como un titular regular en las líneas frontales del City en la presente campaña, tomando el lugar de Raheem Sterling y brillando en partidos importantes con un drible explosivo y un olfato goleador.

Mount, de 22 años, ha logrado mantener su lugar en el plantel del Chelsea pese a un periodo de compras del club entre temporadas en que gastó cerca de 300 millones de dólares, en su mayoría en jugadores de ataque. Mount es el eje creativo que conecta el mediocampo y la ofensiva del Chelsea.

Preparados para tandas de penales

Las finales a este nivel suelen exhibir una mayor cautela, lo que hace que el juego se apriete conforme pasan los minutos, en especial cuando involucra a clubes del mismo país que se enfrentan con regularidad y por ello se conocen muy bien.

Es por ello que las posibilidades de que todo se defina en la tanda de penales no resulta descabellada y Chelsea sabe mucho sobre eso. El equipo ha estado en dos finales de la Champions y ambas terminaron en esa instancia, cayendo ante el Manchester United en 2008 y derrotando al Bayern Munich en 2012.

Oporto, ciudad sin Ley

Sin mascarilla, apiñados, entre gritos y cánticos, quemados por el sol y con un fuerte hedor a cerveza. Esa es la radiografía de los cientos de hinchas ingleses que han tomado la ciudad de Oporto antes de la final en Do Dragao.

El color azul es el que domina el horizonte de Oporto, ya que, al igual que el equipo de la Invicta, el Chelsea y el City presumen de añil, uno más oscuro y el otro celeste.

Los vecinos de Oporto, desde la distancia, observan incrédulos cómo la hinchada inglesa no cumple con ninguna medida de seguridad establecida en tiempos de pandemia, ya que en Portugal es obligatorio portar mascarilla.