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“La Môme Piaf” hoy cumpliría 101 años
Años Jóvenes
Arrastrada por su familia, que estaba siempre necesitada de dinero y estabilidad, la joven Edith Giovanna Gassion utilizó al espectáculo como medio para ganarse la vida. Siempre rodeada de malas influencias – entre ellas prostitutas y gente del bajo mundo parisino – la cantante llegó a presentarse en los music halls a muy temprana edad.
Durante la guerra solía conspirar contra la dominación nazi ayudando a prisioneros franceses escapar, y cantando canciones de libertad que inspiraban a los franceses rebeldes.
Amantes de rosa
La artista fue marcada por la muerte prematura de su primera y única hija Marcelle, a quien tuvo a los diecisiete años con un joven que entregado recados.
Piaf una multitud de amantes y cónyuges de los cuales fueron Marlon Brando, Yves Montand, Charles Aznavour, Theo Sarapo y Georges Moustaki.
Pero el que más marcó la vida de la cantante según sus biógrafos, fue la muerte del boxeador Marcel Cerdan, quien muerió en un accidente de avión. Al final de su vida se casó con un joven de 26 años quien solo vivió con ella un años antes de fallecer en 1963.
“Gorrión” Tullido
Debido a sus constantes padecimiento su salud que la sometía a depender del alcohol y las drogas, su apariencia y durabilidad se fueron deteriorando.
Piaf llegó a sufrir un terrible accidente en 1958 que la limitó toda su vida y la acercó más al consumo de morfina para calmar sus dolores.
Cuando se encontraba actuando en Nueva York, se desplomó en media presentación debido al abuso de los calmantes que consumía.
Renacimiento del Olympia
Es ampliamente recordada su interpretación en el estadio Olympia de París, el cual salvó al inmobiliario de ser clausurado permanentemente.
Durante la presentación estrenó el tema “Non, je ne regrette rien” (No me arrepiento de nada), la cual fue escrita por Charles Dumont específicamente para Piaf, ya que la representaba a la perfección.
Edith falleció dos años después a los 47 años de edad a causa de un cáncer hepático.
Según recuerda su amigo y amante Charles Aznavour, jamás había visto al tráfico de la ciudad de París detenerse como ese día.