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¡Cuidado con tus pies en temporada de baño!
En verano estamos diariamente en la playa, en la piscina, en ríos e incluso en pantanos. Las altas temperaturas hacen que nos apetezca a todas horas un buen chapuzón, pero…¿Cómo afecta el continuo contacto con el agua a mis pies?. El principal problema que encontramos son las humedades. Carlos Martín López, podólogo responsable de Podoactiva en Zaragoza y Teruel, explica que debemos tener mucho cuidado con los hongos y las posibles infecciones que podemos coger. Advierte que el peligro es mayor en piscinas y aguas más turbulentas como ríos y pantanos. El riesgo no es el contacto con el agua como tal, sino el no secarse con cuidado los pies.
Martín López señala que existen dos afecciones muy frecuentes debido a las humedades :
1. El pie de atleta: el hongo es la Candida Albicans, produce enrojecimiento, pequeñas ampollas y grietas en la zona.
2. Las verrugas plantares: están relacionadas con el virus papiloma humano. Duele mucho si la tenemos en la planta del pie por la presión que generamos.
Consejos para evitar lesiones en los pies
> Buscar un calzado de baño adecuado para cada situación.
> Evitar bañarse con heridas abiertas, sufrimos el riesgo de volver a infectarla.
> Utilizar constantemente chanclas, no andar descalzos por aguas estancadas. No andar descalzo por bordes de piscinas, spas, pantanos o ríos.
> Y sobre todo secar muy bien los pies después de cada baño.
¿Las piscinas son seguras?
La piscina es uno de los mayores focos de infección. Carlos Martín: “debemos utilizar chancletas constantemente”. Ponérselas hasta el borde de la piscina y al salir volver a colocárselas”.
El principal problema aquí son los hongos. La piscina tienen el mejor caldo de cultivo para ellos: agua estancada y encima calentita. Es por eso que los hongos se desarrollan más aquí. Y ¿Cómo podemos evitarlo? Pues con dos pasos muy sencillos: utilizando continuamente chanclas y secándonos bien los pies.
Martín López nos aconseja incluso la utilización de una toalla diferente para los pies porque “tenemos por costumbre secarnos primero el cuerpo y luego los pies” con lo cual la toalla está húmeda cuando los secamos.
El agua del mar cura ¿Es verdad?
El podólogo Carlos Martín asegura que existe “un falso mito de que el agua del mar es curativa”. Nos explica que la sal lo que hace es cerrar un poco las heridas, pero que “tenemos que entender que ahora las playas no están tan limpias como hace 60 años” y el contacto con una herida puede “volver a infectarla”.