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Convierten saltillenses en basurero clandestino la Sierra Zapalinamé
En reiteradas ocasiones, tanto activistas como autoridades han denunciado el grave problema que afecta las faldas de la Sierra Zapalinamé, en donde los mismos vecinos han convertido de las áreas arboladas en tiraderos clandestinos de basura.
Graciela Arocha, encargada de la Dirección de Medio Ambiente del Municipio, detalla que es en las faldas de la sierra, así como en colonias aledañas, donde se ha logrado identificar tiraderos de basura, donde los mismos vecinos son quienes contaminan la sierra con la basura que generan en casa.
“Es en las faldas de la Sierra de Zapalinamé en donde hemos encontrado tiraderos de basura, pero no tanto de escombro, sino de basura doméstica, porque son los propios vecinos los que llegan para tirar desde pañales, botellas de plástico o muebles viejos que ya no usan”, declaró Arocha, afirmando que pese a las labores de limpieza que se realizan en arroyos y distintos lugares, a los pocos días vuelven a convertirse en basureros.
Por su parte, Dulce Anahí, quien habita en la colonia Parajes de la Sierra, desde hace 12 años, confirma que son los propios vecinos quienes se han encargado de ensuciar los límites entre la Sierra Zapalinamé y la zona habitacional, tirando desde muebles hasta animales muertos.
“Ahí la echan, ahí acaban de tirar unos roperos, pero siempre así verá, por más que uno les dice que ya no tiren porque huele muy feo, no hacen caso, porque hasta nos llegaron a tirar perros muertos. Ya habíamos reportado esto pero nadie había venido; así verá siempre”, comparte.
Dulce Anahí señala que pese a que su tío trata de dialogar con la gente para que no tire basura, sus vecinos se tornan agresivos, mostrándose renuentes a cambiar sus malos hábitos. Por otro lado, asegura que aunque sí hay presencia de patrullas tanto de la Policía Municipal como de la Ambiental, poco hacen por encontrar a los responsables del problema.
“Sí han venido cuadrillas del Municipio, pero andaban recogiendo puras botellas de plástico, y de hecho mi abuelita antes ponía un tonel para la basura y les decía a los vecinos que pusieran ahí su basura, pero ellos no hacen caso, se enojan mucho cuando les dices que no tiren. Hasta víboras hay ahí”, dijo algo temerosa.
Entérese
Son 20 kilómetros de la sierra que colindan con zonas habitadas.
Se necesitarían unas mil personas para vigilar, dice la Secretaría del Medio Ambiente.
Representaría un presupuesto de 12 mdp adicional para cubrir el sueldo de los vigilantes.