A 51 años de Stonewall la comunidad trans comienza a ganar terreno
Un ladrillo comenzó todo… ¿o fue una piedra?… ¿o una molotov?… Algunos dicen que fue la activista trans Marsha P. Johnson quien lanzó la primera… cosa que comenzó con los disturbios en Stonewall el 28 de junio de 1969; otros juran que fue su amiga, Silvia Rivera.
Se ha vuelto un meme adjudicarle el acto a estrellas como Judy Garland o Scarlett Johansson, pero entre tantos mitos, leyendas y rumores, nadie puede negar la importancia de este evento en la lucha por los derechos de la comunidad LGBT+ ni la participación de las personas trans en la misma.
Y a pesar de su presencia las personas trans conforman aún uno de los grupos más vulnerables del colectivo. Aunque cuestiones como la orientación sexual han ganado mayor visibilidad, respeto y derechos, las identidades de género son, en el mejor de los casos, ignoradas y difíciles de comprender.
Historias de celebración y aceptación: Orgulloso de ser quien soy...
Por ello, en VMÁS para celebrar el Mes del Orgullo y el aniversario de Stonewall, platicamos con Ari Vera Morales, una mujer trans y activista radicada en la Ciudad de México, quien colabora con asociaciones como Almas Cautivas, la Federación Mexicana de Empresarios LGBT y la Asociación de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex para América Latina y el Caribe (ILGA-LAC), entre otras acciones, para conocer un poco más sobre la comunidad trans, los retos a los que se enfrentan y los logros que han conseguido en años recientes.
“Por muchos años las demandas (por los derechos LGBT+) estaban establecidas desde la perspectiva de hombres gays y mujeres lesbianas, aunque la visibilidad la otorgaba mucho las personas trans, que no se consideraban trans en ese momento, se les consideraba travestis”, comentó Morales.
Esta situación llevó a que gran parte de los avances en materia de derechos se concentraran en lo relativo a la orientación sexual, dejando en segundo plano las necesidades de las personas trans, quienes apenas en años recientes comenzaron a ver logros.
“El movimiento trans asumió, asumimos, que el que se nos reconociera la identidad, que nosotras pudiéramos ir al registro civil y poder cambiar nuestro nombre y la partida de género de acuerdo a nuestra percepción de facto nos iba a garantizar el acceso a otros derechos, pero no fue así”, comentó Morales.
A pesar de esto la activista recalcó la necesidad de reconocer la identidad de género en todo el país, pues al 2020 solo 11 entidades han implementado medidas al respecto, aunque también mencionó que México, este año, llevó a cabo una acción que podría facilitar el proceso.
“En enero de este año el Estado Mexicano, firmó, ratificó y depositó su adhesión a la Convención Interamericana contra toda forma de Discriminación e Intolerancia, y esta reconoce muy específicamente el derecho a la identidad de género […] Por lo tanto (el Estado Mexicano) tendrá que generar acciones y propuestas para eliminar la brecha de desigualdad”, expresó.
Morales contó también cómo encontraron en el feminismo otra lucha de metas similares pues “tenemos que entender el derecho a decidir sobre tu cuerpo también interpele en las personas trans”, dijo, “por ejemplo hay hombres trans que pueden quedar embarazados y que también tienen el derecho a decidir sobre su cuerpo”.
“No buscamos imponer un estilo de vida sino que nuestra vida sea respetada en el transcurso de la vida de los demás”, destacó, “las personas trans hemos encontrado momentos de unir nuestras luchas con las personas LGB y con el feminismo pero creemos firmemente que tenemos que seguir la línea de ser un movimiento autónomo, independiente, para no incurrir en lo que sucedió en el pasado, que otras personas hablaran por nosotras”.
Arte trans
“Creo que la cultura, el canto, las puestas en escena, el arte que se construye a partir de las personas trans tendrá mucho mayor alcance de generar un cambio cultural en la percepción de las personas derribando los prejuicios que se tiene sobre las personas trans”, comentó Morales luego de hablar sobre el trabajo de dos artistas trans: Susy Shock y Morganna Love.
-Susy Shock es una actriz, escritora, cantante y docente trans argentina autora de textos como “Poemario Trans Pirado” y el poema “Yo monstruo mío”. En entrevistas ha reconocido la importancia del apoyo de sus padres desde su infancia, cuando lo encontraron de niño en la habitación vistiendo las prendas de su mamá “cerraron la puerta y dejaron mi intimidad”.
-Morganna Love es una soprano trans, originaria de San Miguel de Allende, Guanajuato, comenzó su carrera como cantante contratenor, pues su voz no se desarrolló durante la adolescencia —lo que provocó bullying a su persona— hasta que a los 29 años comenzó su transición. Participó en el cortometraje “Oasis” y filmó el largometraje “Sirena”, además puedes escuchar su música en Spotify.
El mito de Stonewall
La historia popular del momento que comenzó con el Frente de Liberación Gay —que posteriormente ampliaría su espectro para abarcar a toda la comunidad LGBT+ a través de otros movimientos y asociaciones— se dice que inició cuando una persona lanzó un ladrillo contra unos policías frente al Stonewall Inn, un bar gay de Nueva York, días después de la muerte de Judy Garland, situación que supuestamente había puesto aún más sensible a la comunidad, y que terminó con una linea de drag queens bailando frente a los oficiales, lo que es más un mito.
De acuerdo con un video publicado en YouTube por The New York Times en mayo del 2019, en el marco del 50 aniversario de Stonewall, donde entrevistaron a autores LGBT+ y testigos del acontecimiento, no hay certeza sobre quién o con qué comenzó el disturbio, y definitivamente no hay relación más allá de la coincidencia temporal con el funeral de Garland —icono gay de la época, al igual que su hija Liza Minelli y muchas estrellas pop a la fecha, como Cher, Madonna y Lady Gaga—.
Pero lo importante es que le dio fuerza a las luchas por los derechos LGBT+, que poco a poco han logrado el respeto y las oportunidades que merecen, aunque aún queda camino por recorrer.