5 formas de evitar los atascos de tuberías en casa
¿Sabías que más de la mitad de los atascos podrían evitarse? Siguiendo unas pautas de comportamiento, o más bien unas rutinas ordenadas y lógicas, puedes evitar los problemas que llevan a los atoros de tuberías en el hogar y, por supuesto, ahorrarte el tener que ponerte manos a la obra o tener que llamar a equipos especializados en desatoros.
Aunque afortunadamente hay muchos profesionales disponibles por todos lados, sobre todo en internet, con el fin de ofrecer esos servicios relacionados con cañerías, puedes ahorrarte todo eso si tan solo sigues unos consejos tremendamente sencillos.
Vamos a darte a continuación 5 consejos para evitar cualquier tipo de atoro de las tuberías en tu casa. Si lo haces, te ahorrarás el tener que llamar a deshoras a una empresa de desatascos 24h porque el fregadero se está llenando y no hay forma de vaciarlo, o porque el váter no deja de echar agua y está empezando a debordarse.
Cómo evitar los atascos en casa
A continuación, te explicamos las 5 claves para prevenir los atascos en el hogar y disfrutar con mayor tranquilidad de todos los aparatos relacionados con el agua que puedas tener.
Rejillas protectoras en el fregadero
Para no tener que desatascar tuberías, uno de los principales medios o más bien elementos a utilizar son las rejillas protectoras. Puedes o bien recurrir a tapones especiales que cuentan con esta protección para frenar el paso de residuos sólidos de gran tamaño o, de o contrario, ir en busca de estas rejillas para que se encarguen de que pase el agua y nada más que el agua cuando estás fregando.
De esta forma, evitas que restos de comida o de otro tipo se adentren en las cañerías y poco a poco se acumulen formando esos atoros tan molestos. Los del fregadero son, además, de los más habituales en cualquier tipo de vivienda.
Lava bien los platos
Siguiendo con los fregaderos de cocina, y por supuesto con el acto de fregar, asegúrate de limpiar y lavar bien cada plato, vaso, cubierto u objeto implicado tanto en la comida como a la hora de cocinar. Si no lo haces correctamente, es posible que queden restos que se acaban depositando en el suelo de este y, al poco, caigan de nuevo en las cañerías.
Limpia concienzudamente e invierte el tiempo que haga falta para dejar cada pieza impoluta, y combina esto por supuesto con lo mencionado en el apartado anterior para hacer que el problema de los atascos desaparezca por completo.
Los inodoros no son cubos de basura
Es uno de los fallos más habituales y los que, de una forma o de otra, acaban haciendo también que se requiera de manos profesionales para limpiar fosas. No, no es nada recomendable arrojar restos de ningún tipo a los inodoros de casa. Ni siquiera si se trata de líquidos que pudieran colarse con facilidad y sin problemas.
El aseo es para lo que es, y el cuarto de baño ídem. Olvídate de acudir para tirar restos de sopa o cualquier plato de cuchara por el mero hecho de que el líquido sea abundante. La basura es el único lugar adecuado para los restos y desechos, y si no lo cumples tendrás problemas a la larga.
Usa papel higiénico en su justa medida
Aunque es lo más normal usarlo sin contemplaciones, debemos llamar a la coherencia a la hora de utilizar papel higiénico. Por lo general, es algo que está hecho con el fin de deshacerse sin problemas una vez entra en contacto con el agua y comienza a ser succionado por el mecanismo del inodoro. Sin embargo, si te pasas con la cantidad, puedes crear atascos a una velocidad endiablada.
Por esa misma razón, no uses papel de más. Raciónalo bien y deja que sea correctamente engullido por las tuberías antes de añadir más; de lo contrario, seguramente tengas que coger el teléfono para llamar a alguien que desatasque.
Cuidado con los desagües tras las duchas
Esta es una advertencia de la que tienen que tomar especial nota las personas con el pelo largo, aunque todas deben tenerla muy en cuenta. Cada vez que termines de darte una ducha, dedica unos minutos a recoger todos los pelos que se hayan podido caer. Si no lo haces, se irán acumulando poco a poco hasta formar unas bolas que serán imposibles de caber por las tuberías, con las consecuencias que eso implica.
Como has podido comprobar, no son pautas excesivamente complicadas. De hecho, tan solo llevan tener en cuenta pequeños cambios en la rutina habitual para evitar que lleguen los problemas por el agua acumulándose sin remedio. Si cuidas tus cañerías, cuidas tu comodidad y, sobre todo, tu cartera.