Un gran profesor que hará falta

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Un gran profesor que hará falta

Foto: Especial

“Duele la partida de Rubén Aguirre, porque se va con él, y los de su generación, un mundo que creíamos eterno y ya no existe.”

1.- En la vida hay situaciones, proyectos, relaciones o simples referencias que nos hacen pensar que todo es eterno. Que un momento pude durar para siempre y que las personas que amamos o admiramos siempre estarán allí por el resto de la eternidad. Quizá sea que los seres humanos necesitamos de esa ilusión para poder dar continuidad a nuestro tránsito por la vida sin sentir que la muerte está como un buitre sin descanso, rondando constantemente sobre nuestras cabezas. Aunque así sea. Pero de pronto y sin aviso, la realidad nos golpea de frente cuando vivimos una tragedia inmensa como la pérdida de un ser querido.


2.- Ese sentimiento que nos obliga en momentos muy concretos de la vida a entender la fragilidad de nuestra propia existencia, también nos embarga cuando desaparece una figura pública que nos resultaba familiar, entrañable y que formaba parte fundamental de nuestros recuerdos colectivos. Así sucedió con el fallecimiento de Rubén Aguirre, mejor conocido como el Profesor Jirafales, antier a primeras horas de la madrugada. Aunque todos sabíamos perfectamente que su estado de salud era delicado desde hace un buen tiempo, nadie pensaba (o nos negábamos a aceptar) que el fin era inminente.

3.- Rubén Aguirre Fuentes nació el 15 de junio de 1934, ni más ni menos que en Saltillo, Coahuila. Desde muy temprana edad se trasladó a la ciudad de Monterrey donde destacó como locutor y a trabajar en la entonces recién nacida televisión, allá por los lejanos años 60 del siglo pasado. Pronto se mudó a la Ciudad de México en donde conoció a Roberto Gómez Bolaños con quien empezó a lucirse como actor en el programa de comedia Los supergenios de la mesa cuadrada. Fue justo esa época la que vió nacer distintos personajes entre los que destaca el Profesor Jirafales, basado justamente en un maestro que Aguirre tuvo en su adolescencia.

4.- La espectacular diferencia de estaturas entre Rubén Aguirre (1.95 metros) y Roberto Gómez Bolaños (1.60 metros) habría de unirlos para siempre en rutinas cómicas de simpáticos personajes que se complementaban maravillosamente entre si. Poco a poco, Rubén desarrolló, además del buen Jirafales, otras caracterizaciones tan divertidas como Rufino Rufián, Lucas Tañeda y el Sargento Refugio Pazguato, por mencionar sólo algunas. Ya después de la etapa de Chespirito, Rubén Aguirre habría de ser el productor y actor principal de un circo con el que llevó sus personajes a todos los rincones de Latinoamérica.

5.- ¿Por qué es trascendente el trabajo de Rubén Aguirre? Por el momento histórico que le tocó vivir y el modo en que logró convertir sus personajes, frases y modos en refrerentes culturales no sólo en México sino en un gran número de paises de habla hispana. Si bien es cierto que el productor y creador principal de las rutinas cómicas de Chespirito era el también desaparecido Roberto Gómez Bolaños, sin el carisma, disciplina y sentido de la comedia que tenían Rubén Aguirre, Ramón Valdés, Raúl “Chato” Padilla, Angelines Fernández, así como los que todavía ostentan en la actualidad Édgar Vivar, María Antonieta de las Nieves, Carlos Villagrán y (sí, aunque a muchos les pese) Florinda Meza, el trabajo de Chespirito no se hubiera convertido en el inmenso fenómeno que todos conocemos.

6.- Rubén Aguirre en lo particular, fue un hombre muy exitoso que logró alcanzar y sostener una gran trayectoria profesional pero al mismo tiempo, tuvo una vida personal muy equilibrada y armónica. Se unió en matrimonio en 1960 con Consuelo su esposa y tuvieron 7 hijos y 16 nietos con quienes formaron una gran familia que acompañó al actor hasta el último momento de su vida. La comedia blanca, completamente familiar, que traspasaba fronteras en una época en que la televisión era la reina indiscutible y sin competencia entre los medios de comunicación, no volveremos a verla jamás. Por eso duele la partida de Rubén Aguirre, porque se va con él, y los de su generación, un mundo que creíamos eterno y que ya no existe.

7.- Hace muchos años, en esta misma columna, dije que no volvería a escribir el nombre de una persona que estaba dando muchos problemas a Tatiana, la Reina de los Niños. Y lo voy a cumplir. Pero sí diré, y con la mayor claridad posible, que conozco a Juan Ramón Palacios, hermano de Tatiana, y también a Diana Perla Chapa, madre de ambos y quien actualmente se encuentra haciendo un gran personaje en teatro regiomontano. Ellos son una familia honorable y trabajadora. Me consta. Las acusaciones a las que Juan Ramón tuvo que hacer frente hace unos días en Puerto Vallarta son enredos y trucos legales diseñados con el único fin de molestar a personas honestas. Punto y aparte.
 
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