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¿Te cuesta ahorrar?
1.- ¿Realmente lo necesitas?
Cuando estés por sacar tu billetera para hacer una compra, o estés por finalizar una transacción en internet para adquirir un nuevo producto, detente un momento y hazte esta pregunta: ‘¿realmente lo necesito o se trata de un capricho inesperado o de un deseo accidental?’.
Necesidad versus deseo: esa es la cuestión.
Es fundamental distinguir entre capricho, necesidades y deseos,sore todo cuando uno está frente a un producto que llama la atención. Solo así evitarás compras innecesarias y llevarás un alivio para tu bolsillo.
Los expertos dicen que las nuevas generaciones derrochan más y ahorran menos que las generaciones anteriores. Si eso es cierto hay que ser cuidadosos.
“Si el capricho le gana a la necesidad, adquirir un producto inesperado es el peor ahorro que podrías hacer, porque en poco tiempo te arrepentirás de habelo comprado”, dice Damián Di Pace, analista económico y director de la consultora Focus Market.
“Por ejemplo, si decides comprar unas gafas antirreflejantes, pero en realidad lo que necesitas es un traje nuevo. Con esa decisión perdiste el concepto de lo que es el ahorro”.
“En otras palabras, lo que estaba disponible como parte del ahorro, lo consumiste comprando un capricho”.
2.- Ve al ‘súper’ con la panza llena
Ir al ‘súper’ con hambre podría traicionar tu cerebro y te puede hacer gastar mucho más de lo que piensas.
Por eso, planea ir al supermercado muy cerca de la hora siguiente de que hayas desayunado, comido o cenado.
Tampoco olvides hacer una lista de lo que necesitas. De este modo, evitarás comprar por impulso cosas que no requieres por el momento, aconseja la Unión de Consumidores en su página web.
¿Quién no se tentó con algo estando ya en la fila para pagar en el supermercado?
“Planificar la compra es el mejor paso para planear la reposición hogareña y evitar las compras impulsivas que por lo regular hacemos en el supermercado”, afirma Di Pace.
“La listita de compra genera grandes ahorros”, dice.
Para ahorrar dinero Di Pace también recomienda el uso de las tarjetas de fidelización (las tarjetas de socios) que ofrecen los supermercados y tiendas, que no solo permiten sumar puntos sino obtener descuentos en ciertos días y categorías de productos.
3.- Instala un termostato
Caminar en calcetines por la casa en invierno puede ser muy cómodo, pero te puede salir caro.
Por eso es mejor abrigarte y bajar el nivel de la calefacción.
Y para controlar el gasto se recomienda instalar un termostato y regular la temperatura a no más de 20ºC en invierno, ya que por cada grado adicional se gastará aproximadamente 5% más de energía.
Del mismo modo, en verano se debe configurar el aire acondicionado en torno a los 24ºC y con el ventilador en modo automático, aconseja una compañía eléctrica.
Esto genera un ahorro del 5% en los costos de enfriamiento mensuales por cada grado que subas el aire acondicionado.
4.- Reemplaza las bombillas
Sustituir las bombillas tradicionales por las de bajo consumo también puede ayudarte a ahorrar dinero.
Esas luces pueden generar ahorros de hasta el 80% en el consumo de energía y durar hasta ocho veces más.
Por ello, aunque el precio de las bombillas de bajo consumo es mayor que el de las tradicionales, permiten rentabilizar su precio a mediano plazo.
Una filosofía para ahorrar dinero
La economía conductual o una mezcla de filosofía y economía, podría también ayudar a las personas a ahorrar dinero.
Por ejemplo, en un estudio llevado a cabo en India, los trabajadores recibieron su salario y su bono anual en dos sobres en lugar de uno. Y se comprobó que, de esa forma, muchos decidieron guardar más del contenido de uno de los sobres.
Si además se le pegaba una foto al sobre con un objetivo escrito de por qué ahorrar, era menos probable que lo gastaran.
Y si esa foto estaba pegada en el sobre de una forma en la que para abrirlo debían romperla, aumentaba aún más la tasa de ahorro.
Así que si te resulta difícil ahorrar, con estos sencillos consejos ya no tienes excusas.
(Analía Llorente/BBC News)