Sube el PP; PSOE retiene segundo lugar, pero el futuro político de España no se ve claro
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Sube el PP; PSOE retiene segundo lugar, pero el futuro político de España no se ve claro
Madrid. El conservador Partido Popular (PP) volvió a ser el más votado en las elecciones generales de España, celebradas este domingo, al haber obtenido 137 diputados, 14 más que en los comicios de diciembre pasado.
En la lucha por la segunda plaza se impuso el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), a pesar de perder cinco escaños, al sumar 85 diputados frente a los 71 de la coalición Unidos Podemos, que sufrió una pérdida de más de un millón 300 mil sufragios.
El escenario político, similar al de hace seis meses, obligará al PP y a su líder, Mariano Rajoy, a negociar con el resto de grupos parlamentarios para conseguir la mayoría suficiente que desbloquee la formación de un nuevo gobierno.
En las elecciones del 20 de diciembre, el Parlamento se fragmentó en cuatro grandes bloques en detrimento del bipartidismo que imperaba hasta entonces.
Ante la incapacidad de los líderes políticos de sellar alianzas para desbloquear la situación de ingobernabilidad, se convocó a nuevos comicios que arrojaron un resultado similar, salvo que el llamado “bloque de izquierdas”, PSOE y Unidos Podemos, perdió cinco diputados y le queda prácticamente imposible ser alternativa de gobierno al PP.
Una de las grandes conclusiones de la jornada de este domingo fue la vigencia y fuerza del llamado “bipartidismo”, que sumó en conjunto más de 13 millones de votos frente a los ocho que sumaron los dos partidos emergentes, el izquierdista Unidos Podemos y el derechista Ciudadanos, que perdieron fuerza y prestigio frente a la ciudadanía.
En cualquier caso, el gran vencedor de la contienda electoral fue el PP y su líder, Rajoy, que al cosechar 7 millones 895 mil votos, no sólo ganó 14 escaños con respecto a las elecciones del 20 de diciembre, sino que se impuso en todas las comunidades autónomas del país, con la excepción del País Vasco y Cataluña.
A pesar de todo, no tiene la mayoría necesaria para gobernar en solitario, con lo que tendrá que sumar apoyos.
La mayoría absoluta que se requiere para la investidura de presidente del gobierno en la primera votación está situada en 176 diputados de los 350 que forman el Parlamento, con lo que necesitaría el apoyo del PSOE.
Este escenario es improbable, así lo que lo más seguro es que se elija al nuevo gobierno en una segunda votación, para la que sólo es necesaria la mayoría simple, pero para ello tendrá que sellar un acuerdo con Ciudadanos y sumar así 169 diputados, además de lograr siete apoyos más o conseguir al menos su abstención.
El Parlamento quedará representado de la siguiente manera: el PP, 137 diputados; el PSOE, 85; Unidos Podemos, 71; Ciudadanos, 32; Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), 9; Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), 8; Partido Nacionalista Vasco (PNV), 5; EH-Bildu, 2; y Coalición Canaria (CC), 1.
En total votaron 24 millones 133 mil ciudadanos, lo que supone una participación de 69.84 por ciento, la más baja desde la transición a la democracia tras la dictadura franquista (1939-1975).
Rajoy, eufórico y vitoreado por miles de militantes y simpatizantes, se mostró dispuesto a dialogar con el resto de grupos y defendió la “importancia” del PP en la historia del país, sobre todo tras los numerosos casos de corrupción que han surgido en su seno en los últimos años.
En un discurso repleto de agradecimientos a “España” y “los españoles”, el mandatario en funciones advirtió que “a partir de mañana tendremos que empezar a hablar con todo el mundo y lo haremos. Y vamos a hablar con el único horizonte de defender a España y a todos los españoles, que es para lo que estamos aquí.
Han sido cuatro años complicados y difíciles, pero España ya asoma la cabeza, estamos caminando en la buena dirección, vamos a seguir haciéndolo y estamos como siempre a disposición del pueblo español”.
El líder socialista Pedro Sánchez, que cosechó el peor resultado en la historia del partido, pero venció a las encuestas que anunciaban el avance de Unidos Podemos como segunda fuerza, celebró moderadamente el resultado. Y criticó con dureza al líder de la formación emergente, Pablo Iglesias al sostener que “espero que el señor Iglesias reflexione sobre estos resultados, tuvo la oportunidad de apoyar a un gobierno progresista y tuvo la oportunidad de desterrar al gobierno de Rajoy, pero la intransigencia y la ambición personal lo han impedido”.
Por su parte, Iglesias compareció compungido y asumió el “mal resultado” de su coalición, al reconocer que “esperábamos más” y reconoció “sin paliativos” el fracaso, pero también advirtió que “Podemos es un proyecto de futuro y el cambio en España llegará”.
Por último, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, el otro gran derrotado, señaló que “ya les digo que nosotros no queremos populismo, queremos un cambio a mejor. Por eso les digo al PP y al PSOE que si están dispuestos a sentarse a dialogar con Ciudadanos nosotros estaremos en esa mesa, pero si se anteponen los programas a los sillones”.
A partir de este lunes iniciarán las llamadas para dialogar y sellar acuerdo que ponga fin al periodo de ingobernabilidad que vive el país desde diciembre pasado.