'Quiero que mis papás tengan dinero para pagar el agua y la luz', piden niños saltillenses al próximo Presidente

VANGUARDIA preguntó a niños de Primaria qué es lo que pedirían al próximo presidente; la mayoría quiere seguridad, y otros trabajos mejor pagados ‘porque a veces sus papás no tienen ni para pagar la luz’
Ilustración: Vanguardia/Esmirna Barrera

Hace seis años durante las campañas políticas que Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri emprendieron en 2012, el movimiento “Nuestro´México del Futuro” publicó el 10 de abril de aquel año un video en el que niños de distintas edades personificaban situaciones de violencia extrema, corrupción, secuestro y pobreza.

Eran niños “jugando” a ser adultos, y no por diversión, sino para exponer las diversas situaciones que se vivían a diario en un México que estaba inmerso en la violencia tras la lucha contra el crimen organizado y el recrudecimiento de otros males. 

Hoy, seis años después hay cinco nuevos candidatos en busca de la silla presidencial, dos de ellos independientes, prometiendo que son la mejor opción para México, tapizando de sus propuestas los medios de comunicación y redes. Es por ello que en el marco de celebración del Día del Niño, VANGUARDIA dio voz de nueva cuenta a los niños pidiéndole a alumnos de entre 7 y 12 años de edad de la primaria Jesús Ochoa Ruesga, que contestaran una sencilla pregunta: ¿Qué le pedirías a quien gane la Presidencia de México?

Inocencia. Algunos niños no disfrutan de su etapa infantil por la angustiante situación de pobreza en la que viven. Foto: Especial
Porque no lo pagan bien, porque no alcanzo para comer, para la escuela, el recibo y el gas”.
Isaac Monsiváis

Más seguridad y menos violencia

Bien dice Pablo Neruda: “Si el mundo sería niño, guerras no hubiera habido. Todo sería más sencillo, pues no habría vicio”. Sin embargo, los tiempos difíciles que en los últimos años se han padecido en todo México, tocó también a los infantes, robándoles un poco de esa chispa de inocencia, y es que de los 40 niños sondeados, al menos 20 respondieron que le pedirían al próximo Presidente del país más seguridad, en su mayoría justificando su respuesta a que ya no querían más robos ni asaltos, violaciones o asesinatos. 

Otros, como Javier Alejandro piden “Trabajo bien pagado”, porque a veces len su casa no tienen para comer ni para pagar el recibo de la luz.

Es así como los pequeños de hoy, esos que a su edad solo deberían estar preocupados por aprobar matemáticas, o por meter un gol en la cascarita de la tarde, han dado cabida a preocupaciones de “gente adulta”, identificando problemas a través de lo que ven en las noticias, redes sociales, o de lo que miran y viven en casa. 

Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 2017 registró un total de 23 mil 101 homicidios entre enero y noviembre, confirmando que 2017 fue el año más violento en México en las últimas 2 décadas, superando los 22 mil 409 asesinatos ocurridos en 2011. Mientras que en cuestión de desapariciones forzadas, un mal que ha aquejado al país en los últimos 12 años, el cual ha dejado padres sin hijos, e hijos sin padres, de acuerdo con un último corte del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas hasta octubre de 2017 había en el país 33 mil 993 desaparecidos con base en denuncias presentadas tanto en el fuero federal como en el común.

29.9% de las familias coahuilenses no alcanzan para adquirir la canasta básica"

El México que sueñan los niños y un futuro impredecible

En lugar de preocuparse por sacar mejores calificaciones o ganar el próximo partido, los niños piensan que en casa no hay para pagar la luz, ni para comer.

Para algunos menores del sector oriente los juegos pasan a segundo término cuando lo primordial es saber qué van a comer, o que el dinero no alcanza para pagar el recibo de la luz.

Marisol cursa el 5 grado de Primaria en la escuela Jesús Ochoa Ruesga y a su corta edad le preocupa que el Gobierno de México cada vez suba más los precios, “y la gente cada vez compra menos, y en unos años si sigue así, nos moriremos de hambre”, explica luego de subrayar que lo que le pediría al próximo Mandatario es menos pobreza. “Que sea un buen Presidente e hiciera caso a los ciudadanos, que trate que ya no suban más los precios si es él quien los sube, y si son otros pues que les diga que estamos sufriendo pobreza”.

La pobreza extrema es uno de los problemas sociales que el País ha enfrentado año con año, razón por la que la promesa de su disminución, es el estandarte de la mayoría de los candidatos.

Según el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en los últimos 8 años la pobreza extrema disminuyó en el país, pero el número de pobres aumentó.

Así como Marisol, hubo otros niños que piden lo mismo a quien será el próximo Presidente.

Isaac Monsiváis Gutiérrez, también alumno de la primaria Jesús Ochoa Ruesga, pide “Trabajo mejor pagado”, “porque no lo pagan bien, porque no alcanzo para comer, para la escuela, el recibo y el gas”.

A la pregunta de “Si tuvieras oportunidad de mandarle un mensaje al Presidente, ¿qué le dirías?, respondió: “Que mejore México, con trabajos bien pagados”.

En marzo de este año, el organismo presentó el informe de Evaluación Política de Desarrollo Social 2018, el cual señala que entre 2008 y 2016 la pobreza aumentó en 3.9 millones de personas; pero al mismo tiempo 2.9 millones de personas dejaron de estar en la pobreza extrema. 

Quizá la mayoría de los niños que piden a los candidatos que trabaje en su mandato para que la pobreza se acabe, no tuvieron que valerse de cifras, datos númericos o porcentajes para ver la pobreza en la que algunas personas están sumidas.

En cambio se valen de la situación económica en casa, aquella por la que sus padres se ven orillados a elegir entre comprar zapatos nuevos para el nuevo ciclo escolar o pagar el recibo de la luz de este bimestre, enseñando a sus hijos que esta vida hay prioridades, y que en ocasiones tener uniforme nuevo o juguetes, son lujos que pocos se pueden dar.