Saltillo debe cambiar su modelo de ciudad; estamos a tiempo de hacer un cambio

En el foro de VANGUARDIA 'Conversaciones para el futuro', especialistas hacen propuestas para privilegiar a peatones, ciclistas y usuarios del transporte público, y apuntan: urge modernizar el transporte urbano, incentivar la bicicleta y desincentivar los autos
Diana Infante Vargas, activista ciudadana por los derechos de los peatones. Fotos: Vanguardia/ORLANDO SIFUENTES

TEXTO:  ÉDGAR GONZÁLEZ / FOTOS: ORLANDO SIFUENTES

La manera de trasladarse de un lugar a otro en Saltillo debe cambiar, hacer a un lado el uso intensivo del automóvil y construir una ciudad para peatones, además de atender la imperante necesidad de modernizar el transporte público, coincidieron tres expertos durante el foro de análisis “Conversaciones para el futuro: Movilidad urbana”.

VANGUARDIA organizó el encuentro donde los especialistas destacaron que durante la escasez de gasolina en Saltillo, los automovilistas no optaron por buscar otro medio de transporte, sino que prefirieron hacer largas filas y esperar hasta dos horas para cargar combustible en las pocas estaciones de servicio abiertas.

En este primer ejercicio de “Conversaciones para el futuro”, participaron Óscar Pimentel González, director del Instituto Municipal de Planeación de Saltillo (Implan); Diana Infante Vargas, activista ciudadana promotora de los derechos de los peatones, y Héctor Cortés Ruiz, secretario del Colegio de Ingenieros Civiles de Saltillo.

REFLEXIONAR SOBRE EL FUTURO

Carlos Arredondo, moderador del encuentro disponible en las redes sociales de VANGUARDIA, dijo que el objetivo del foro fue reflexionar de manera colectiva sobre el futuro de la capital de Coahuila, para hacerlo un espacio más habitable y un mejor territorio para vivir.

“Hemos decidido aprovechar la coyuntura del desabasto que han sufrido diferentes ciudades del País, entre ellas la nuestra, pero el equipo editorial de VANGUARDIA detectó que a pesar de existir un desabasto de combustible, y muchas personas tenían que hacer largas filas perdiendo tiempo en las gasolineras, todos los que tenemos un auto decidimos aferrarnos a él, en lugar de pensar en opciones y alternativas para transitar por la ciudad”.

Por ello, el cuestionamiento hecho a los participantes fue: ¿tenemos una ciudad que privilegia el uso del auto sobre las personas?, ¿estamos creando una cultura que, a pesar de los inconvenientes, no consigue que estemos dispuestos a bajarnos del auto?

‘LA GENTE AMA SU AUTO’

La primera en responder fue Diana Infante y su respuesta fue contundente: “La gente ama a su automóvil sobremanera, no concibe sus trayectos del día a día sin su automóvil”.

Enseguida también justificó un poco su respuesta, señalando que Saltillo es una ciudad mal diseñada, en la cual hay grandes traslados para el trabajo, con un ineficiente transporte público.

Óscar Pimentel dijo que ni siquiera la mitad de los saltillenses tienen un automóvil, pero quien lo tiene lo considera un objeto que es parte de su estatus social, además de que es parte de una cultura que se va consolidando por el diseño de las ciudades.

“El diseño de las ciudades es lo que se asocia con el uso de automóvil, porque hay comunidades expandidas y centros de trabajo lejos de las unidades habitacionales”, señaló.

Para Héctor Cortés la construcción de la infraestructura vial es el principio de la decadencia de una ciudad, porque un gran número de vehículos genera contaminación, problemas económicos y sociales.

LOS JÓVENES QUIEREN AUTOS

Los especialistas consideraron que lo más serio es que actualmente los jóvenes tienen en mente comprarse auto cuando empiecen a trabajar, muchas veces por el estatus que buscan, pero sobre todo porque hay falta de transporte público eficiente, económico, puntual, seguro y digno.

El siguiente planteamiento fue sobre el uso del transporte público y la bicicleta en Saltillo por parte del moderador Carlos Arredondo, y aunque se recordó que hay una ciclovía, esta tiene poco uso, por lo que los esfuerzos deben orientarse a que toda la ciudad pueda ser transitada sin peligro por los ciclistas.

Pese a que Saltillo cuenta con esos 35 kilómetros de ciclovía se requiere de mayores incentivos para ser usada, expuso Diana Vargas, quien ejemplificó que Aguascalientes cada edificio que se construye debe tener un lugar para estacionar bicicletas.

“La ciudad, además, no es atractiva para caminar por sus grandes avenidas, bulevares y vías rápidas, por eso el peatón debe ser lo primero y la más importante a la hora de pensar en la movilidad”, sentenció.

Saltillo está a tiempo de reconsiderar el modelo de ciudad que sus habitantes necesitan para que, en aspectos como la movilidad urbana, se trabaje en asuntos como la modernización el transporte colectivo, estimular el uso de la bicicleta y otros medios de transporte, así como desincentivar la utilización de vehículos particulares.

En ello coincidieron los participantes del foro “Conversaciones para el futuro: Movilidad urbana”, organizado por VANGUARDIA: Óscar Pimentel González, director del Instituto Municipal de Planeación de Saltillo (Implan); Diana Infante Vargas, activista ciudadana promotora de los derechos de los peatones, y Héctor Cortés Ruiz, secretario del Colegio de Ingenieros Civiles.

Pimentel González dijo que la ciudad está a tiempo de lograr cambios importantes y aún puede ser reorientada para modificar las pautas de crecimiento urbano, por la necesidad de dejar el auto.

Reconoció que en Saltillo la mitad de los predios no tienen banquetas, y donde sí las tienen no todas están en óptimas condiciones para caminar.

Insistió en que se debe replantear el crecimiento de la ciudad, apostando a que los ciudadanos dejen los automóviles y que los automovilistas también dejen de ver a los ciclistas como enemigos cuando transitan por las calles.

“En otros países los peatones son la prioridad y la tendencia mundial”, subrayó, “una razón más para bajarse del coche, es dejar de usar el auto para contribuir a detener el cambio climático, con el uso de autos eléctricos, bicicletas y scooters”.

La cultura se adquiere, explicó Héctor Cortés, y recordó en la administración como Alcalde de Óscar Pimentel se implementó el uso del cinturón de seguridad, y hoy en día es algo que todos utilizan.

CICLISMO URBANO, ‘DEPORTE EXTREMO’

Quienes practican el ciclismo en la ciudad, lo hacen como deporte extremo, bromeó Cortés, quien agregó que realmente admira a quienes pese a todo se trasladan en bicicleta.

“Saltillo cuenta con uno de los más altos padrones de vehículos, lo que provoca en sus calles y avenidas largas filas y congestionamiento”, explicó. “Ahora bulevares como el Nazario S. Ortiz Garza luce congestionado, cuando antes era una vialidad solitaria”.

El ingeniero civil consideró urgente resolver la situación de los embotellamientos en algunos bulevares, y recordó los múltiples beneficios de reducir el uso del automóvil, en la salud, en el medio ambiente y en la reducción de espacios, porque hoy en día los centros comerciales, por ejemplo, destinan una gran cantidad de terreno a estacionamientos.

Diana Vargas dijo que para los dueños de carros Saltillo es una ciudad ideal pues está diseñada para su uso, incluso sin obstáculos, pero los peatones tienen una movilidad limitada.

Pimentel aseguró que el Gobierno Municipal tiene una gran preocupación por modernizar el transporte público, revisar las condiciones de la ciclovía porque tiene 35 kilómetros, contra 2 mil 600 kilómetros de calles para autos.

Héctor Cortés Ruiz, secretario del Colegio de Ingenieros Civiles.

PROPUESTAS DE SOLUCIÓN

Se pidió a los participantes plantear soluciones para dejar el automóvil y empezar a utilizar otro medio de traslado de la casa al trabajo y a los centros de esparcimiento.

La activista Diana Vargas propuso el reordenamiento de las rutas del transporte público con rutas troncales y alimentadoras, así como quitar los puentes peatonales y hacer cruces seguros para todos los peatones en las calles.

El director del Implan dijo que el principal problema para lograr cambios efectivos no son ni la infraestructura, ni el presupuesto, porque la mayoría de las cosas no se solucionan sólo con dinero.

“Debe hacerse un reordenamiento del transporte público y generar un cambio de cultura entre la comunidad para evitar más problemas en el futuro”, expuso, “se necesita el cambio de modelo de ciudad que incentive, por ejemplo, el uso de la bicicleta.

Para Cortés una importante solución sería la realización de un megaproyecto para incluir todas las formas en que un ser humano pueda moverse, pero dándole prioridad al peatón, al ciclista, al transporte público y disminuir el uso de vehículos particulares.

“Además deben considerarse medios como el Metro, un tren ligero que conecte la zona metropolitana, es decir, los municipios de Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga.

 ‘NO HABÍA VOLUNTAD POLÍTICA’

Si bien es cierto que el dinero no es problema para lograr cambios, entonces porqué no se ha hecho lo necesario, preguntó el moderador Carlos Arredondo a los invitados.

Cortés dijo que las medidas para mejorar la movilidad en Saltillo no se han implementado porque no existía la voluntad política para ello.

“Se sabe que existe la intención del Ayuntamiento de Saltillo de iniciar con la modernización del transporte público, y ese sería el principio de una serie de beneficios”, destacó.

Incluso se recordó el proyecto de modernización del transporte urbano llamado Saltibús, que en el papel resultó atractivo, pero que no llegó a concretarse.

Pimentel González consideró que sí existe la necesidad de avanzar hacia un nuevo sistema de transporte público, porque hoy Saltillo tiene más de 800 mil habitantes que tienen diferentes necesidades de movilidad y requieren de un sistema de transporte seguro, y que de certidumbre a cualquier persona de que va a llegar a tiempo a su destino.

“La voluntad política es un elemento insustituible y en el caso de Saltillo actualmente los transportistas están pidiendo aumento a la tarifa, pero el alcalde Manolo Jiménez ha dicho que sólo se discutirá el tema cuando haya mejora en el transporte”, declaró Pimentel.

El Saltibús, explicó Diana, fue una idea que aún merece discutirse, porque al final de cuentas fue un planteamiento con intención de la autoridad, pero no hubo un reordenamiento de las rutas.

Óscar Pimentel González, director del Instituto Municipal de Planeación de Saltillo

¿QUÉ SE HIZO MAL EN EL PASADO?

Óscar Pimentel explicó que en el pasado, las autoridades hicieron lo que en su momento era correcto, porque antes se pensaba que tener automóvil y vialidades grandes era mejor para vivir y significaba bienestar.

“Sin embargo ahora nos damos cuenta que este modelo debe cambiar, y así es una tendencia a nivel mundial, ver sobre nuevas formas de movilidad”, dijo.

Cortés expuso que ciudades en el mundo están demostrando que se puede revertir el efecto del uso desmedido de auto y de otros fenómenos como la inseguridad, y la clave está en la educación, por lo que propuso realizar campañas de concientización.

“Cuando la gente perciba que lo nuevo es lo mejor, lo adoptará”, sostuvo, “porque les convendrá, porque verán una ciudad más segura, más limpia y más amable”.

Diana Vargas dijo que deben hacerse cosas apartidistas, pero no alejadas de la política, y los ciudadanos deben perder el miedo a opinar, y a levantar la voz para quejarse y proponer.

“Los gobiernos deben pensar que no hay ciudadanos contra el gobierno, y por el contrario buscar ser una mancuerna exitosa, porque al ciudadano hay que tomarlo en cuenta en la toma de decisiones”, indicó la activista.

Pimentel consideró que debe haber claridad en los planes y en las decisiones porque los gobiernos son elegidos por todos y no se puede gobernar con ocurrencias.

Por último, el funcionario municipal anunció la próxima realización de foros para integrar el Plan Municipal de Desarrollo, así como la posibilidad de contar en un futuro con una aplicación para celulares donde puedan consultarse las rutas del transporte público en Saltillo.