Rumbos paralelos
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Rumbos paralelos
El mes pasado regresó con fuerza en la taquilla una oferta de cine mexicano como lo fue la comedia “¿Qué culpa tiene el niño?”, la nueva cinta del cineasta Gustavo Loza (“Paradas continuas”; “La otra familia”).
En forma ahora sí que paralela, una semana después de aquella se estrenó muy oportunamente por ser un drama dedicado a las madres la más reciente película del prolífico cineasta también mexicano Rafael Montero, cuyo nombre está más ligado justo a una de las comedias más taquilleras del cine mexicano de los 90 como lo fue “Cilantro y perejil”, que protagonizada por los actores Demián Bichir y Arcelia Ramírez obtuvo además los Arieles a lo mejor del cine nacional de 1997 a la Mejor Película y al Mejor Director.
Lo sobresaliente de “Rumbos paralelos”, el filme en cuestión, es que sin ser una comedia que apela con mayor facilidad a los grandes públicos, comienza justo hoy su tercera semana de exhibiciones en la cartelera a pesar de tratar un drama que tiene qué ver con el intercambio de niños del que una de las dos madres, Silvia (Ileana Fox, de “Kilómetro 31”) se entera fue víctima en el hospital donde dio a luz cuando en la fiesta del cumpleaños de su hijo Diego (Santiago Torres, visto recientemente en “Por mis bigotes”) se desmaya y al ser internado en un hospital diagnostican que tiene un mal congénito que requiere de un urgente trasplante de riñón que por no ser compatibles ni la madre ni el padre (Michel Brown) da como resultado en sus exámenes que no son loa padres biológicos del niño.
Es cuando Silvia, a pesar de la advertencia de su marido, consigue dar con el paradero de Gabriela (Ludwika Paleta), quien como madre soltera vive con quien vendría siendo su hijo biológico Fernando (Julián Fidalgo, a ser visto próximamente en la ópera prima de Demián Bichir como director, “Refugio”) y entre su afán, por salvar al niño que hasta ese momento consideró como su hijo así como recuperar al que sí salió de su vientre pone en peligro no sólo el bienestar de su familia sino de ambos niños al enfrentarlos a esa inesperada realidad para ellos.
Si bien “Rumbos paralelos” pudiera resumirse como un largo capítulo de las desaparecidas series televisivas de “Mujer, casos de la vida real”, de Televisa, con “Lo que callamos las mujeres”, de Tv Azteca, y aunque Montero es un cineasta irregular que lo mismo puede ser recordado por su primera gran película de ficción que fue “El costo de la vida”, de 1988, como por su no muy afortunada comedia de reciente estreno en cartelera titulada “Fachon models”, del 2014, consigue con su experiencia en el oficio extraer unas buenas actuaciones de su elenco, en particular de los dos niños protagonistas, que son las que mantienen el interés del espectador con un tono mesurado que lo abstiene de ser chantajista y sensiblero.
Por el contrario, pone sobre la mesa un tema de actualidad, con todas sus consecuencias legales, como en su tiempo lo hizo también Montero con una película con más bajo perfil y que curiosamente consiguió una de las mejores actuaciones en la filmografía de la coahuilense Carmen Salinas en una cinta de temática relacionada (el secuestro de infantes) como lo fue “Justicia de nadie”, en 1991.
Comentarios a: alfredogalindo@hotmail.com; Twitter: @AlfredoGalindo