Refranes de México
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Refranes de México
He aquí algunos dichos y dicharachos que he recogido en mis últimos viajes.
- La leche se vende en cántaros, el azabache por gotas.
Sirve esta sentencia para elogiar a las morenas frente a las rubias de tez clara. El azabache es una especie de carbón fósil, de color negro, usado para hacer cuentas de collares, dijes, etcétera. Hay una hermosa copla: “Las morenas me gustan / desde que supe / que es morena la Virgen / de Guadalupe”.
— No le hace que duerman alto: echándoles máiz se apean.
Se refiere a las gallinas, pero igualmente puede aplicarse a los humanos. Es otro modo de decir: “Dádivas quebrantan peñas”.
— Con un verso mal cantado se jode la letanía.
Lo escuché hace unos días en León, Guanajuato. Significa que una pequeña falla puede echar a perder la obra mejor.
— El gato que se ha quemado, al ver la ceniza corre.
Se usa mucho en Tlaxcala, donde me dijeron que este refrán ya se conocía en tiempos de la Colonia, y que posiblemente tiene origen náhuatl.
—Estoy viejo, pero no espueleado.
Así me contestó un señor de Caborca, Sonora, al que felicité porque a pesar de su avanzada edad —pasa de los 80 años— se ve bien conservado.
— Debo un peso a cada santo y una vela a cada Virgen.
Lo dice el que debe dinero a todo mundo.
— Hacer el viaje de la paloma.
Esta expresión la recogí en Campeche. Significa irse y ya no regresar. Alude a la historia bíblica según la cual al terminar el diluvio Noé envió una paloma, que ya no volvió, indicio de que la tierra estaba seca.
— Lo hizo del obispado.
Curiosa expresión que escuché en Mérida. Indica que una mujer le puso los cuernos a su esposo. La mitra del obispo es aquí remoto símil del adorno que lleva la testa del marido engañado.
—El metate p’allá, el petate p’acá.
Lo dice el que llega a su casa con más ganas de hacer el amor que de comer. Este dicho es de campesinos en los Altos de Jalisco.