Rayados y la primera derrota
Usted está aquí
Rayados y la primera derrota
La derrota ante el San Luis quedará en la historia como también pasarán al olvido las imágenes de un partido ordinario. Sin embargo, la Copa MX sirve para conocer un poco más de este Rayados.
De entrada no se puede ignorar el dato: Monterrey tropezó oficialmente por primera vez desde que se inauguró su estadio, lo hizo quizás ante el rival menos pensado y en el arranque de un torneo al cual se empecina en subestimarlo.
La caída no ha sido casual ni accidental. Rayados no hizo nada para ganar, lo que es muy diferente. Partiendo desde esta última lectura, bastó un solo acierto de los potosinos para legitimar el resultado.
Puede que haya sido un triunfo mezquino del San Luis en un partido barato, pero lo de Rayados fue muy económico, insuficiente como para defender esa virginidad que tanto presumía de local.
La Copa MX no será la gran cosa, pero es una competencia al fin. También cuenta para enumerar los fracasos. Monterrey ha sido protagonista de un papelón en el semestre anterior cuando ni siquiera logró pasar la fase de grupos, y a esta nueva edición del certamen copero, por lo pronto, la encaró mal.
Rayados podrá tener otras prioridades, pero es un club con exigencias. Si no fuera así, qué sentido tendría para los más de 30,000 aficionados que han abierto un espacio en un día laboral para acompañar al equipo. La gente quiere un cuadro competitivo en todos los frentes y, a decir de Mohamed, también.
Sin embargo, el técnico ha decidido dividir prácticamente el plantel para afrontar los dos torneos, pero se habrá dado cuenta que para fines de productividad y nivel, su plantilla es demasiado corta.
Mohamed dispondrá de muchos nombres, pero tendrá que trabajar bastante para poner en forma a las variantes. Hoy Rayados no supone tener una banca compatible con el alcance individual de quienes integran su cuadro base.
Mier, Cardozo, Ramírez, Barrera y De Nigris se encuentran en un estado crítico en sus respectivas carreras. Si acaso alguno de ellos cumple, pero ya no marcan diferencia. Han reducido considerablemente su poder de acción y se han vuelto cíclicos dentro de una notoria devaluación.
Todos juntos, dentro de un mismo envase futbolístico, no otorgan garantías. Se ve la intención de Mohamed de querer resucitarlos ofreciéndole minutos en campo, pero las conclusiones no son tan satisfactorias.
Atento a este escenario, a lo ofrecido el martes y en el entendido de que la Copa MX también es del interés de la institución, Mohamed debería replantear sus formaciones en lo que resta de la doble competencia.
Rayados hace tiempo que no gana nada y ocupa saldar deudas cuanto antes. El buen comienzo en la Liga ha generado grandes expectativas, pero apenas van dos fechas, un tiempo extremadamente corto como para hacer cálculos futuristas.
Monterrey está obligado a dar pasos concretos desde abajo y aprovechar a tope todo lo que juega. Es la única manera en la que pueda sumar confianza y credibilidad. Hoy las circunstancias lo condenan a “picar piedra”, a empezar de cero y a demostrar que puede levantar sus bonos con participaciones convincentes.
El resultado del debut en la Copa MX y el adiós del invicto al estadio pueden pasar a la historia. Sin embargo, lo que no debe olvidar Rayados es su pasado reciente para no cometer los mismos errores en este presente.