Rayados, con déficit de carácter
Usted está aquí
Rayados, con déficit de carácter
Rayados vive una contradicción: los penaltis no son una ventana que le abre el partido, sino una oportunidad manifiesta de gol que se le cierra.
Y esto es un gran problema que le quema resultados. Lo mejor que le podría pasar es no tener ese beneficio. De ser así, exhibiría menos su incompetencia.
Han sido varios los penaltis desperdiciados en la era Mohamed, incluso en Finales. Sin embargo, sería una imprudencia adjudicársela a una mala racha. Rayados no tiene pateadores con carácter.
Porque no es lo mismo tener goleadores que contar con eficientes cobradores de penaltis. Son dos cosas distintas. El goleador está vinculado más a la habilidad, a la destreza, al olfato, a la ubicación y a la intuición.
En un penalti se mide otra cosa: la personalidad del futbolista para asegurar un gol que se supone está prácticamente formado.
En teoría es más “fácil”, porque no necesita protocolos ni depende del humor de una jugada.
Pero para pararse frente a un portero se necesita mucho “factor H” porque la presión natural no está relacionada al acierto, sino al temor al fracaso. El tirador primero trata de evitar la falla. No piensa antes de que sí será gol.
En Rayados hay muchos miedos a la hora de ejecutar un penalti. Mohamed probó con varios -Pabón, Funes Mori, Sánchez, entre otros- en el semestre pasado y creía haber encontrado en Avilés Hurtado al delantero designado para tal misión.
Un par de fallas del colombiano, incluida la del sábado, le modificó la lectura al entrenador, quien dijo ante los medios que le buscará reemplazante. Es decir, el DT volverá a girar la rueda para ver en quién cae la responsabilidad. Avilés ya quedó expuesto ante el aficionado y cargó con la culpa de todos.
Mohamed no ayuda con deshojar la margarita en público, recortar confianza y descartar jugadores. Al contrario, aumenta el drama y envía un mensaje de inseguridad. Al próximo que le toque, seguramente le pesarán los errores de los demás y la desconfianza de su técnico.
En Rayados dicen entrenar penaltis, pero desafortunadamente no hay un futbolista confiable. Hay tiradores, pero no hay especialistas. Decir que en El Barrial los penales se convierten, pero curiosamente en un estadio no, lo define todo: no hay convencimiento ni temperamento.
Algo que describe al 11 de Mohamed hoy. El equipo podrá tener muy buenos jugadores, podrá ser letal, productivo y hasta vistoso cuando la presión no aparece.
Pero dicen que es en las Finales y en los penaltis donde se mide el verdadero temple de un equipo. Y Rayados, hasta ahora, sigue perdiendo en los dos frentes.