¿Quiénes son culpables?

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¿Quiénes son culpables?

El prominente empresario y exgobernador de Veracruz, Miguel Alemán Velasco, en la Cumbre de Negocios el 25 de octubre, afirmó que en México “se pierde tiempo buscando culpables de los problemas que se enfrentan” y que se necesita “convertir buenas ideas en resultados para la mejora continua de los procesos, servicios, mercados e instituciones”.

¿Borrón y cuenta nueva como si no contaran los errores y desaciertos de los Gobiernos neoliberales instalados a fuerza de fraudes electorales y compromisos con poderosos grupos empresariales nacionales y extranjeros?  Algunos resultados negativos son:

>    Errático manejo de la banca estatizada de 1983 a 1990, que no funcionó como motor del crecimiento y del desarrollo;

>    Negociaciones del TLC con EU y Canadá que no generan empleos necesarios y sí ha provocado la debilidad de sectores industriales y agropecuarios;

>    Reprivatización de la banca en 1991-1992 cuyo manejo ineficiente provocó el gran atraco a la nación que significó su rescate con el Fobaproa –1990-1998- aplicado a deuda pública de cientos de miles de mdp;

>    Dependencia económica hacia el vecino del norte;

>    Dependencia alimentaria;

>    Crecimiento económico insuficiente del 2 por ciento promedio;  

>    Escandaloso diferencial de tasas de interés bancarias ahorro-crédito que no contribuye a la dinámica económica;

>    Privilegios impositivos para pocos y terrorismo fiscal para muchos;

>    Componente del PIB de sueldos y salarios en 25 años pasó de 40 a 27%;

>    Incremento de la pobreza en más del 60%, de los 70 a hoy;

>    Migración a EU en promedio de 350 mil personas al año en la primera década de este siglo;

>    En pleno Siglo 21 existen más de 1.5 millones de niños en desnutrición crónica;

>   En 20 años,  la informalidad laboral creció de 30 a 57%;

>    Más del 60% de los adultos mayores no cuentan con seguridad social;

>    La reforma laboral de noviembre de 2012, en tan sólo dos años ha incrementado la eventualidad y tendencialmente precariza el ingreso de más del 70% de la población ocupada;

>    Equivocado manejo —planeado— de Pemex y CFE para justificar su privatización y de toda la cadena del hidrocarburo, exploración-extracción-transformación-comercialización, con amplias facilidades para la IP nacional y extranjera;

>    Deficiente calidad en la educación de la niñez y la juventud y en base al individualismo se relaja al máximo la enseñanza y la práctica de valores éticos y cívicos;

>    7 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan;

>    Sólo el 0.4% de la población posee casi el 40% de la riqueza nacional;

>    Incremento del crimen organizado en los últimos 15 años;

>    Corrupción e impunidad en todos los niveles;

>    Impune y vergonzoso exceso de gastos en campañas políticas; entre muchas otras calamidades. 

¿El poder económico en contubernio con los partidos políticos de derecha son responsables de tal situación negativa, que aún hoy acentúan con más reformas apátridas “de gran calado”?  Sí hay culpables y eso no se puede soslayar ni se debe olvidar.

Resulta extraño que intelectuales orgánicos y líderes de opinión, que siempre justifican las decisiones y acciones de los gobiernos neoliberales en turno, ahora critiquen la situación y hablen de la “urgente necesidad del cambio” ¡cuando de manera rabiosa y feroz han condenado a partidos, organizaciones, personajes, académicos y expresiones de ideología de izquierda, quienes históricamente, una y mil veces, han propuesto y exigido el cambio! ¿Será que con los garrafales errores y la experiencia de NL ya preparan un supuesto “candidato ciudadano” para que en 2018 reste votos al candidato de la izquierda combativa?