Por un próspero 2021: 12 deseos para un nuevo ciclo
Le pedimos a 11 artistas coahuilenses nos compartieran su deseo de año nuevo con el doceavo hecho desde la redacción de VMÁS
Foto: Unsplash.
A pesar de las dificultades que supuso el 2020 es innegable lo que aprendimos en el camino y estando tan cerca del fin de este año es momento de pensar qué queremos para el ciclo que viene.
Por en VMÁS celebramos esta transición en compañía de quienes han estado con nosotros este y otros años más y les pedimos a algunos de ellos nos compartieran su deseo para el 2021.
Con base en palabras clave 11 creadores colaboran en esta última publicación del año, en la que, desde la redacción de la sección, enviamos también el doceavo deseo y que todos los propósitos de nuestros lectores se realicen.
Cultura.
Si toda expresión humana puede ser considerada parte de la cultura, que a partir de 2021 así empecemos a verla siempre. Sin juicios sesgados, valorando las cosas con el conocimiento de los contextos en que surgieron y dándole rienda suelta a la diversidad.
Eugenia Flores Soria. / Foto: Especial.
Amor.
Que atravesemos, como soñó Galeano, las pruebas del dolor con la ternura invicta. Que el frívolo se cure al mirar un pájaro en el aire. Que volvamos a sentir la tierra, origen y destino. Que notemos, en el otro, ese latir nuestro. Que encontremos la divinidad detrás de las máscaras. Que conjuremos la revolución, sin mercados ni oligarcas. Que veamos, como Whitman, a Dios en las hojas del campo. Que el amor nos lleve hacia la vida, deseo.
Daniel Elidett. / Foto: Archivo.
Familia.
Que los vínculos familiares se fortalezcan. Que la familia, heredada o por elección, se convierta o se refuerce como el refugio de los pesares, y la herramienta de su transmutación y sanación. Que en el seno gobiernen la comunicación, la tolerancia, el apoyo y el perdón. Que ni el fin en este plano impida seguir amándonos.
Miguel Canseco. / Foto: Especial.
Fe.
Es lo que pido para el próximo año. La razón es insuficiente para anticipar los giros del destino. El corazón, símbolo del movimiento emocional, es un mejor guía, porque su comprensión rebasa palabras y mediciones. El Universo, padre y madre del tiempo, alberga todas las posibilidades, incluso la de amarnos. Su algoritmo esencial permanece oculto, por lo tanto, nuestros planes serán limitados y las consecuencias de nuestros actos, imprevisibles. Denomino Fe al acto de abandonar los cuestionamientos de la mente, confiar, dar un salto gozoso al abismo y de este modo, lograr la necesaria reconciliación del ser humano con el misterio, pues sólo en ese abrazo fraternal, encontraremos la felicidad inmensa de estar vivos.
Oscar Moreno Terrazas Troyo. / Foto: Especial.
Dinero.
Deseo que el próximo año haya suficiente dinero en la federación para dar prestaciones y seguro a los artistas independientes mexicanos.
Mabel Garza Blackaller. / Foto: Criss Poulain/Cortesía.
Arte.
'Uno a uno, todos somos mortales, juntos somos eternos'. Con esta frase de Quevedo va mi deseo de que el arte en el 2021 nos convoque a unirnos de una nueva manera con la certeza de que en compañía de la música, la poesía, el teatro y la danza, la pintura y el cine, estamos salvados: el arte como construcción de vida en comunidad.
Héctor Zárate. / Foto: Especial.
Música.
Deseo que los músicos valoren la música, la sirvan y dejen de servirse de ella, que las personas valoren a quién interpreta los sonidos que los estimula, que el escucha sienta la mitad de lo que siente un músico cuando se encuentra en el trance de la interpretación o de composición, con eso sería suficiente. Deseo que escuchemos músicas increíbles que reconforten, que deje de tener como fin la venta de shows o discos o likes y que cuestione, genere preguntas y nos incite a buscar sus respuestas. Que se haga música que nos muestre tal como somos y nos ayude a escuchar la verdad y que sea el cimiento de una nueva conciencia colectiva.
Alejandra López-Fuentes. / Foto: Especial.
Salud.
Deseo que nuestra salud siga siendo prioridad; yendo a terapia, sanando las heridas antiguas, cuidando nuestro cuerpo, nuestro corazón, comiendo mejor y sonriendo sin miedos; que la cuidemos como el regalo de vida con el que nacemos. Y ¡Salud! Porque una copa de vez en cuando trae beneficios al cuerpo.
Penélope Quero. / Foto: Especial.
Viajes.
Trazar nuevas rutas en el viaje de la vida; permitamos que la brújula interna apunte a nuevos horizontes, aventuras y aprendizajes.
La fortaleza adquirida al llegar a la cima del 2020, nos ha preparado para nuevas montañas y retos; pero nunca olvidemos ese pequeño instante para observar la vista que hemos conquistado, reconocer y agradecer por los pasos dados. Y que el pasaporte esté siempre a mano y las maletas sean ligeras, pues hay que estar listos para cuando la vida nos invite a volar.
Claudia Luna Fuentes. / Foto: Especial.
Naturaleza.
Las personas comenzaron a ver al mundo como el museo natural o tesoro viviente que es, por lo que cada espacio es digno de amor y cuidado. Así, las ciudades tienen huertos en los jardines y áreas verdes; niños y adultos toman las hortalizas para alimentarse de forma gratuita y vigilan que no se lancen aceites de auto, colillas o escupitajos a la tierra, pues han comprendido que es de ella de donde se alimentan. Desaparecieron las grandes extensiones de monocultivos que empobrecían el suelo y se siembra diversidad de especies para dar descanso a los sustratos. Las empresas e industrias comprendieron que generan emisiones que van a ríos, suelos, atmósfera y seres humanos, por lo que cambiaron los procesos que generan tóxicos y resuelven sobre los residuos en sus instalaciones. De los cauces de los ríos fue retirado el cemento que empobrecía las relaciones entre comunidades vegetales y animales; se plantaron especies locales en sus márgenes, por lo que la cubierta verde sigue en aumento, hay más polinizadores, el agua está cada vez más limpia y volvieron peces y anfibios. Las áreas naturales protegidas incrementaron sus hectáreas y se depositaron en ellas, especies de fauna en peligro que viven de forma segura.
Sergio Castillo. / Foto: Especial.
Sociedad.
Que nuestra sociedad alcance rasgos más evolucionados de civilidad y termine con los actos de discriminación por orientación sexual o clasismo que aún se asoman. Que acepte y sienta orgullo por su multiculturalidad. Que consuma más arte y lea más poesía.
Alejandro Reyes-Valdés. / Foto: Archivo.
Ciencia.
Que el 2021 brille a la luz de la ciencia, esa antorcha que nos permite observar al universo en su intrínseca grandeza sin necesidad de ideologías ni profetas. Que iluminados por ella recorramos, llenos de asombro y deliciosa inquietud, los senderos del año que comienza. Y que con su fuego sigamos penetrando en las catacumbas de nuestra naturaleza para disipar las sombras del fanatismo y dar calor a la mutua comprensión.