Piden saltillenses intervención del Gobernador de Coahuila para castigar a homicida
Usted está aquí
Piden saltillenses intervención del Gobernador de Coahuila para castigar a homicida
Amigos y familiares recordaron ayer con una misa a Jesús Ernesto Contreras Puga, quien fue asesinado hace tres años y el homicida sigue prófugo, por lo que exigieron al fiscal Gerardo Márquez Guevara, reabrir la investigación, para que ese crimen no quede impune.
Ernesto Contreras fue asesinado de un balazo en el exterior de un domicilio en la colonia Doctores y el homicida sigue en libertad.
Familiares pidieron la intervención del gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís, para que ese asesinato no quede impune y se aplique un castigo ejemplar.
Al cumplirse tres años de los hechos, se ofició una misa para honrar su memoria, en la Capilla de Fátima y los familiares exigieron a las autoridades dar con el paradero de su asesino, pues aunque se tiene liberada una orden de aprehensión, en tres años no ha habido avances sobre el caso.
Desde que ocurrieron los hechos, elementos de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) no hizo nada para investigar el paradero del homicida.
La familia envió una carta a la Presidencia de la República y pese a que el presidente Enrique Peña Nieto dio instrucciones para agilizar la investigación, no hay avance para dar con el paradero del presunto asesino, quien podría radicar en los Estados Unidos, e incluso contar con la facilidad de salir e ingresar a México en repetidas ocasiones, pues no hay ficha roja emitida ante las autoridades migratorias.
En estos tres años, el expediente sobre el homicidio ha cambiado de escritorio en escritorio, sin que ningún agente del ministerio público pueda otorgar avances reales sobre las indagatorias.
Extraoficialmente se conoce que la noche del homicidio, el presunto pudo haber escapado hacia los Estados Unidos, en donde se oculta apoyado por familiares que le envían dinero desde México.
Sin embargo, al momento no existe tampoco ninguna solicitud de investigación en el vecino país, y mucho menos una petición de extradición formal de las autoridades ministeriales de Coahuila.