Otra vez Coahuila
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Otra vez Coahuila
Como centro de investigación aplicada, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha adquirido relevancia nacional. Se trata de una institución seria, independiente, apartidista, sin fines de lucro, y cuya misión institucional la define como una consultora de la sociedad mexicana en materia de políticas públicas. Los investigadores del IMCO ante la falta de información sobre las finanzas públicas de las entidades federativas, diseñaron en el año 2008 el Índice de Información Presupuestal Estatal, con el fin de medir la calidad de la información financiera de los estados y, con ello, verificar el cumplimiento de obligaciones de contabilidad gubernamental, fomentar buenas prácticas contables y eliminar condiciones de opacidad. Año con año los estados son calificados por el IMCO a través de este índice, cuya metodología permite medir 100 diferentes criterios, divididos en 10 secciones. De ahí se obtiene un listado en el que se identifican los “buenos” y los “malos” en esta medición. Otra vez Coahuila cumplió al 100 por ciento las dimensiones evaluadas por el referido instituto. Otra vez Coahuila, y por segundo año consecutivo, se ubica en el primer lugar con mayor y mejor información sobre el presupuesto público. Otra vez Coahuila se convierte en un referente nacional por sus prácticas en el manejo financiero. Pero no siempre fue así, en el 2013 la entidad se colocó en el lugar número 30 en el Índice de Información Presupuestal. Para el 2014 Coahuila avanzó 24 posiciones ubicándose en el lugar número seis del indicador, lo que significó para el gobierno de Rubén Moreira un reconocimiento especial por parte del IMCO, al haber sido la entidad que registró mayor mejora de un año a otro. Luego, en 2015 Coahuila pasó del sexto lugar al primero, y este año conservó este sitio.
Para muchos el resultado puede ser sorprendente. Para otros es la consecuencia del esfuerzo que ha impreso la administración estatal actual por sanear las finanzas públicas. Uno de los “sorprendidos” fue el periodista Carlos Loret de Mola, quien en la edición matutina del noticiero que conduce, entrevistó al Director General del IMCO, Juan Ernesto Pardinas.
Al ver en pantalla la gráfica en la que se identificaba a los mejores evaluados en el citado índice, Loret exclamó: “¿Porque Coahuila?, si Coahuila sabemos que trae unos ‘broncones’ financieros que no te los acabas”. A lo que el Doctor en Política Pública por la London School of Economics respondió: “precisamente porque Coahuila aplicó los criterios que le planteó el IMCO”. De ahí se desprende lo que es claro: los resultados que colocan a Coahuila en el primer lugar con el presupuesto más trasparente de México; o el tercer lugar en métrica de la transparencia del CIDE; o los reconocimientos de FUNDAR y AREGIONAL por tener la ley de transparencia más avanzada del País, ni se compran, ni los regala nadie, ni son producto de la casualidad.
Aquí en confianza, el buen resultado en materia de información presupuestal no es un cheque en blanco contra la corrupción, pero sí es un buen principio para su combate. Por su parte, la falta de información sobre las finanzas públicas es un caldo de cultivo para prácticas inadecuadas; o dicho de otra forma: en arca abierta, hasta el más justo peca.
Seguramente el logro de Coahuila en materia de transparencia presupuestal y buen manejo de las finanzas públicas no será la nota del día, ni ocupará las primeras planas de los periódicos; probablemente no encabece las menciones en los noticieros, ni se difunda en redes sociales más que la fotografía de un supuesto calamar gigante avistado en las playas de una isla desconocida. Pero con estos resultados, talvez en poco tiempo, habrá menos “sorprendidos” como Loret, y la historia dará cuenta de un Estado que supo sobreponerse a condiciones adversas a través de un desempeño gubernamental serio y responsable.
El Premio Nobel de la Paz, Kofi Annan, en alguna ocasión mencionó: “Un gobierno eficaz, transparente, responsable y confiable, que actúe bajo el predominio de la ley, es la base de un desarrollo sostenible, no el resultado de éste”. Al tiempo.