Ocultar el asistencialismo

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Ocultar el asistencialismo

El 12 de septiembre de 2019 ingresé la solicitud de información 0001400155019 a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), donde le pedí conocer en qué empresas o centros de trabajo estaban distribuidos los 5 mil 332 jóvenes que, según la página del programa federal “Jóvenes construyendo futuro”, estaban siendo capacitados en Coahuila.

Acceder a ese simple dato, que no representa ningún dato personal ni pone en peligro la seguridad de nadie, fue un desafío.

La STPS, a través de la subsecretaría de Empleo y Productividad Laboral, respondió y entregó unas ligas de internet que llevaban a estadísticas generales de aprendices por sector en el estado, mas no exactamente en qué empresa. También se entregó el padrón de empresas o centros de trabajo, pero no cuántos aprendices estaban en cada uno.

Interpuse el recurso de revisión 12948/19, y para el 21 de octubre se acordó la admisión del mismo. Se determinó revocar la respuesta y se pidió realizar una nueva búsqueda donde no se omitiera turnar la solicitud de información a la Unidad del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro y a la Subsecretaría de Empleo y Productividad Laboral.

Fue hasta el 22 de enero que la Unidad de Transparencia notificó la resolución del recurso de revisión a las unidades antes mencionadas.

Este 4 de febrero, casi cinco meses después de la solicitud, finalmente me entregaron un Excel que contiene el desglose de aprendices que participan en cada uno de los de los centros de trabajo.

¿Por qué la resistencia a conocer dónde están supuestamente cada uno de los jóvenes?

¿Qué se puede deducir de dicho Excel? Primero, que a la fecha de entrega sumaron 5 mil 716 becarios distribuidos en mil 496 centros de trabajo. El 10 por ciento de los aprendices (577) fueron becados por la Coordinación General de Programas Integrales de Desarrollo, es decir, el área del Gobierno Federal que coordina a los delegados estatales y regionales del Gobierno Federal, la cual ejecuta los programas de desarrollo económico-social en beneficio de las comunidades, pueblos, municipios y estados.

De hecho, el 28 por ciento de los aprendices están colocados en alguna institución relacionada con la administración pública (155 en total). Inclusive el diputado federal Diego del Bosque Villarreal, uno de los más improductivos y opacos, viene como “centro de trabajo” y supuestamente vincula o capacita a tres jóvenes. El diputado federal Francisco Javier Borrego Adame también tiene a dos aprendices, mientras que Julio Fischer Almaraz, coordinador general de la delegación del Bienestar en Coahuila cuenta con un “becario”.

Entre las presidencias municipales, la que tiene más aprendices es la de San Pedro, con 23, seguido de la de Castaños con 20 y después la de Matamoros con 17.

Los cinco principales centros de trabajo son instancias de gobierno. La primera empresa que aparece con la mayor cantidad de aprendices es Altos Hornos de México con 39. De hecho, en los primeros 20 centros que vinculan aprendices, sólo cinco son centros de trabajo particulares.

Hay más de 400 centros de trabajo con un sólo aprendiz. Allí se hallan tortillerías, restaurantes, papelerías, misceláneas y otros.

También hay empresas que fueron creadas apenas en 2019, justo mientras transcurría el programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

Llaman la atención casos como el de Onappafa, que tiene dos aprendices. Y llama la atención porque es el tipo de organización que los gobiernos han tildado de fomentar y proteger la regularización de autos ilegales por ser de procedencia extranjera, pues hasta el SAT ha montado operativos para retirar vehículos con engomados de Onappafa o cualquier otra organización del tipo. Por lo que resulta incoherente que el gobierno acepte becarios para una organización a la cual también persigue.

Al TIRO

¿Qué pueden hacer 577 jóvenes en una coordinación gubernamental en Coahuila? ¿Cómo saber que las presidencias e instancias de gobierno mismas, no utilizan el programa como mero asistencialismo? ¿O qué les ponen a hacer: más burocracia dentro de la burocracia? ¿Qué significa que prácticamente 3 de cada 10 becarios estén en la parte gubernamental? ¿En qué beneficia tener a aprendices en tortillerías, misceláneas, taquerías, lavados de autos, estéticas (sin demeritar ningún oficio)?

Me parece necesario replantear el programa. La capacitación de jóvenes es buena, pero no el asistencialismo de jóvenes