Usted está aquí
Nuevas masculinidades
Una lectura en soporte alterno a un libro me reveló un punto de vista que me costó masticar y digerir. Bien. Lo hice. Ha entrado al sistema. Ya tengo otra idea conmigo.
¿Cómo no lo analicé? Es que pensaba que era responsabilidad mía cuidarme, elegir a mis amigos, vibrar con la energía correcta para eludir violencias. Eso me dijeron. Así me educaron. Y si me iba mal, la responsabilidad era enteramente mía. No es así. O no tanto así. Porque hay un abanico de posibilidades que desconozco y que desconocen otras mujeres. Mundos complejos que se encuentran cuando entran en conexión dos personas.
Josué Lavandeira es un hombre nacido en Saltillo que abrió un sitio en Instagram llamado @mejores.hombres. Allí colocó un video en el que habla de los últimos acontecimientos violentos ocurridos en México y en Saltillo. ¿Quién se anima a verlo? Seguramente los hombres más jóvenes sí. Y por qué digo esto, pues porque hace algunos días, casi al llegar a un restaurante, un hombre de 26 años me decía que entre sus amigos se comparten datos sobre el incremento en la violación ejercida por hombres, un asunto que por supuesto les preocupa como hombres. Y esta información surgió de una publicación de otro joven, con la cuenta de Instagram, @jerolerolero. Allí Jerónimo cita a la antropóloga Rita Segato, quien explica las razones de este incremento en la violencia sexual que ejercen hombres contra mujeres, entre las que se encuentra la precarización de la vida. Y cita libremente a Segato: “los violadores no buscan un supuesto placer que les falta. Lo que quieren es restaurar una soberanía perdida o —como ella le llama— una «dueñidad». Es decir, la demostración (ante ellos mismos, ante otros hombres y ante el mundo) de que son «dueños», de que tienen poder, de que son hombres.”
Mientras, en atmósferas provincianas mentales que no geográficas, flotan todavía preguntas como éstas: ¿Es lícito que un hombre o una mujer se organicen y se unan al feminismo? ¿Es lícito que una mujer o un hombre lo suficientemente inteligentes desestimen al feminismo? Porque hay un circo de varias pistas donde los equilibristas están a punto de caer. Porque se quiere estar del lado popular, sin que necesariamente ese lado sea el correcto para una reflexión que ya se ha postergado puerilmente.
Hombres como los citados en estas cuentas de Instagram, avanzan con claridad y seguridad incluso en contra de intelectuales o creadores de ambos sexos que perciben al feminismo como un sinsentido. Porque las mujeres brillantes no son feministas, dicen. Los hombres brillantes no son feministas, dicen. Sus cuentas les darán ligas a otras cuentas igual de interesantes; también abiertas por hombres.
Y es que en el contexto actual en donde se matan cada vez más mujeres por el hecho de serlo, la necesidad de abrir horizontes de reflexión sobre lo que pensamos es no solo ineludible, sino saludable. Una idea nueva al día no está mal. Mujeres y hombres juntos en un andar de reconstrucción no está mal.
Los feminismos, son muchos y me asombra la infinidad de temas pendientes por trabajar. Los cambios del lenguaje igual me maravillan y despiertan el oído. Sí, las x de nosotrxs o y las @ de compañer@s, o las e de nosotres, que a otros causan indignación. Estos cambios dan cuenta de una transformación que también avanza, pues somos seres hechos de lenguaje y este lenguaje ahora dice, dice de otra manera. Los lingüistas seguro estarán como los poetas, -aquí reconozco el trabajo impecable de la poeta Carmen Boullosa-, dando cuenta del cruce de carne, sangre y alfabeto.