Nuestra clase política local
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Nuestra clase política local
El sentir nacional es: estamos viviendo en un violento frenesí que nos conduce a la catástrofe, a la ruina total como resultado de tantos años de corrupción, impunidad, saqueo, abuso y despilfarro. La última medida recaudatoria implementada con el aumento a los combustibles se tuvo que imponer porque ya no hay dinero público que alcance para cubrir los adeudos que todos tenemos que pagar y que han favorecido a una minoría encumbrada que se ha beneficiado del rescate bancario (Fobaproa), del recate carretero y del rescate de las pensiones de los trabajadores de Pemex y la CFE; la última puñalada trapera contra el pueblo mexicano.
Y es que todos sabemos que los jubilados y pensionados de Pemex y CFE son una clase privilegiada cuyo régimen de retiro fue tan ventajoso que ya no se pudo solventar y que ahora todos tendremos que sostener. ¿Quién nos endosó el enorme pasivo laboral de dichas paraestatales? Pues nuestros ínclitos diputados de la LXII Legislatura Federal (PRI, PAN, PVEM y Panal), entre los cuales se encontraba Fernando Donato de la Fuentes Hernández, el catastrófico “Diablito light”, uno de los personajes más icónicos de la porno política comarcana.
Y es que Fernando Donato pudo dedicarse a la vida privada con la riqueza que heredó. Pero claro está que eso de tasarse a sí mismo tan alto ha tenido consecuencias nefastas del “Diablito” como Alcalde de Saltillo y legislador local y federal.
Basta citar que como líder del Congreso local avaló la deuda de Coahuila tan cuestionada por los préstamos irregulares. Asimismo, como Diputado Federal aprobó la reforma para que a todos los mexicanos nos cargaran el costo de las pensiones de Pemex y CFE, asunto por el cual hoy nos exprimen con los altos precios de las gasolinas.
El “Diablito” no es el único exdiputado responsable del desastre en que vivimos, pero es el que mejor se acomoda para describir a la clase política que nos ha llevado a la ruina, enajenando nuestro porvenir junto al de nuestros hijos y nietos.
¿Clase política? Pero es que Fernando Donato de las Fuentes no puede ser considerado un verdadero político, si acaso un junior afortunado hijo de un político del paleolítico inferior priísta, un acólito que quiso llegar a cardenal, el bisoño que pretende ser un animal político.
Porque eso es precisamente lo que más nos hace falta en la actualidad, verdaderos políticos al estilo del Zoon politikón, el animal político aristotélico capaz de organizar y dirigir armoniosamente la vida en sociedad, no la clase de politicastros que medran y degradan tan noble actividad.
¿Quiere usted percibir lo que es la verdadera política? Entre al YouTube para escuchar el monólogo de Giulio Andreotti magistralmente interpretado por el actor Toni Servillo (“El Divo”, 2008). Asimismo, vea al imponente Marlon Brando repetir el discurso de Marco Antonio en “Julio Cesar”, de Shakespeare. Y más en corto podemos ver a Salvador Allende en su discurso de Guadalajara, a Andrés Manuel López Obrador en su discurso de toma de pozos petroleros que si los hubiéramos tomado, hoy otra cosa sería. También puede ver en tribuna a César Augusto Santiago, a Javier Corral o a Pablo Gómez, que nada le piden a Servillo.
Y si no, pues entonces siga usted al pendiente de nuestra clase política local tan bien representada por Fernando Donato, Chuy Ochoa, Lito Ramos, Abraham Cepeda, la “Chopa”, la “Pólvora”, el “Coco”, Evaristo Madero, et al.