Narcicisistas y reprimidos
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Narcicisistas y reprimidos
1.- Justo cuando uno piensa que ya vivimos en una sociedad más civilizada, liberal y coherente, sucede algo que nos recuerda que seguimos en el mundo del oscurantismo, doble moral y represión que se instauró firmemente en occidente desde hace siglos. Esa represión que hace a las personas estar excesivamente pendientes de los escándalos sexuales y convertirse en jueces de la moral ajena. Hace unos días hackearon la cuenta de Twitter de Mauricio Ochmann y los responsables publicaron unas fotografías del actor en donde aparece completamente desnudo. Incluso hay una imagen donde se aprecia, en acercamiento extremo, la parte de la anatomía de Mauricio que generalmente está oculta bajo los bóxers.
2.- De inmediato, las fotografías se convirtieron en tendencia nacional en redes sociales y los medios de comunicación dieron cuenta y razón de cada una de las imágenes. Como si se tratara de la campaña de publicidad más ambiciosa en toda la carrera de Mauricio Ochmann. Y, como no podían faltar, salieron todos los comentarios habidos y por haber al respecto de la anatomía del protagonista de El señor de los cielos: “¡Resulta evidente que Mauricio Ochmann es un hombre de proporciones reducidas...en todos los sentidos…!” “Pobrecita Aislinn Derbez, la novia de Mauricio…” “¡Que noticias tan chiquitas encontramos en internet!” Y así hasta encontrar comentarios aún más infantiles o incluso francamente obscenos.
3.- ¡Por piedad! ¿Hasta cuándo vamos a estar atentos de cada centímetro de piel de nuestros semejantes? No se trata de defender a Ochmann, ni a aquella edecán que apareció en vídeo sosteniendo relaciones sexuales con un cantante, ni a nadie. El punto es que vivimos en tanta represión que el asunto de las fotografías y videos es un verdadero círculo vicioso: como “tenemos prohibido andar enseñando” nos provoca mucho placer capturar imágenes “prohibidas” que al publicarse, nos acarrea más represión. ¡El cuento de nunca acabar! Por lo pronto, Mauricio recuperó el control de su cuenta de Twitter pero las fotografías ya están en las computadoras y teléfonos de todas y todos los interesados.
4.- De este lío la lección que nos queda, una vez más, es que si alguien tiene material pornográfico de sí mismo debe entender que tarde o temprano esas imágenes se harán públicas. “Es que son fotos que nunca le he enseñado a nadie”, “Esos videos nada más los tengo en un disco duro que tengo guardado en una caja fuerte”...son sólo algunas de tantas otras frases con las que se tranquilizan los aspirantes a “Porn Star”. O te roban la computadora, o te traiciona un ex, el punto es que si uno no quiere que lo vean completamente desnudo o sosteniendo relaciones sexuales, entonces ¡no se deje retratar! Y si la tentación de hacerlo es absolutamente irresistible, la solución es abrumadoramente sencilla ¡póngase una máscara!
5.- El próximo 21 de septiembre inicia la nueva temporada de Big Brother en nuestro país. Con Adela Micha una vez más como conductora oficial de las ceremonias de nominación y expulsión de la casa y con espacios mucho más reducidos para los participantes con la intención de ponerlos más nerviosos y propensos al conflicto por la cercanía física, sus productores aseguran que están listos para capturar una vez más la atención de todos los mexicanos. ¿De verdad creen eso? Evidentemente deben vender la idea como su fuera un éxito desde un principio para que sus patrocinadores no se pongan nerviosos y la producción llegue a la pantalla chica con la mayor cantidad de expectativa pública posible.
6.- Sin embargo, existen elementos que actúan en contra de Big Brother 2015 y son tan evidentes y abrumadores que resulta claro que han elegido ignorarlos. Las primeras ediciones de Big Brother fueron sumamente distintas a la actual en primer lugar porque las personas no tenían en sus manos un teléfono inteligente. ¿A quién cuernos le puede interesar ver a un montón de desconocidos peleando por la pasta de dientes o por una almohada si cualquiera puede hacer su propio reality show desde su teléfono celular? Somos las sociedad más narcisista de toda la Historia de la humanidad. El verdadero romance e interés que las personas tienen en la actualidad es con el espejo y el celular es una verdadera extensión de ese espejo.
7.- Así las cosas, me parece que Big Brother tiene poco o nada que hacer en la sociedad contemporánea. De hecho, van a tener que inventar dinámicas para que el público pueda participar desde sus redes sociales y acceder de un modo mucho más interactivo que antes a la casa que en otras épocas anunciaban como “la más famosa de México”. Es más, si le quitan completamente los celulares a los participantes, será un grave error. Esa será la herramienta que los pudiera poner en contacto con las nuevas generaciones que ni de broma encienden un televisor. Pero la otra cara de la moneda es mucho más oscura y aburrida: imagínese que todos los participantes de Big Brother estuvieran pegados a sus celulares todo el tiempo ¡el público caería presa de bostezos hasta morir!
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