Miscelánea política dominical

Usted está aquí

Miscelánea política dominical

El ejemplo de Ricardo Aguirre. No debemos olvidar que la política tiene grandes contradicciones. A veces es muy generosa con quien no lo merece y, por el contrario, suele ser mezquina y poquitera con quien tiene méritos probados. Y esta inequidad se debe muchas veces al arbitrio de quien detenta el poder. Es por eso que hoy reconocemos a Ricardo Aguirre Gutiérrez, alcalde de Ramos Arizpe, porque ha eliminado los bonos de marcha y las compensaciones onerosas pagadas con el dinero del pueblo. Y no es que la política sea generosa o mezquina con los funcionarios, sino que muchos de ellos abusan del presupuesto. No así en Ramos Arizpe, donde hoy tenemos un buen ejemplo de lo que es es la verdadera representación pública, con austeridad, orden, moderación y disciplina financiera. Bien por “El Richie”, Ramos Arizpe se lo agradecerá.

El desastre de Oaxaca. Fue el genio del “Acorazado Potemkin”, Sergéi Eisenstein, quien mejor ha retratado la tragedia de un terremoto en México. “El desastre de Oaxaca” es una película muda, de 11 minutos de duración, filmada por el director ruso quien, al estar filmando en este País, voló a Oaxaca para registrar los estragos de un sismo sucedido la noche del 14 de enero de 1931, terremoto que destruyó la ciudad de Oaxaca, con saldo superior a los 10 mil muertos y cuya lección no pudimos aprender pese al testimonio documental del cineasta soviético, cuyo film debería ser estudiado en todas las escuelas de ingeniería así como en las direcciones de obras públicas a nivel nacional.

El Ejército y la Marina. El filme que contiene el documental de Eisenstein se encuentra resguardado en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, pero todos lo podemos ver en YouTube, desde su inicio, cuando el cineasta retrata los volcanes nevados y el río Atoyac desviado de su cause por el poderoso temblor. La cámara intuitiva del camarógrafo Eduard Tissé retrata la dialéctica marxista del afamado director. Las iglesias destruidas con sus santos en las calles, asimismo, la sede colapsada del partido oficial entonces llamado Partido Nacional Revolucionario y sus “santos” políticos reacios para quedarse en la calle. La devastación de las “casas de los ricos” y las “casas de los pobres”, según rezan los subtítulos. Los esqueletos y calaveras que brotaron de los panteones con el movimiento telúrico. “La casa de Dios destruida”, asimismo, “las casas de los que aún viven” y “las casas de los que están muertos”. Los más pobres del pueblo en el desamparo evidente y el pueblo uniformado –el Ejército Mexicano– en las tareas de auxilio y remoción. La lección de ayer y hoy es la misma: las Fuerzas Armadas auxiliando a la población. Si el “Acorazado Potemkin” retrata los antecedentes de la gran Revolución de Octubre, “El Desastre de Oaxaca” debe ser el inicio de una verdadera revolución de la protección civil en México. 

Ripio. Pues resulta que el profesor Jaime Castillo se ha propuesto para formar parte del Consejo Ciudadano del Sistema Estatal Anticorrupción que, con su actual Fiscal, ya derivó en chacoteo. Don Jaime, político priista, fue catalogado por el Semanario de VANGUARDIA (28/04/08), como uno de los 50 políticos más poderosos de Coahuila, “lejos del escándalo que provocó la compra de una residencia de varios millones de pesos”. Nada mal para un profesor normalista que ahora se apresta a combatir la corrupción. Otra más para el “Chotis del Fiscal a modo”, don Jesús Flores Mier.