Miscelánea política dominical

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Miscelánea política dominical

Gabriela de León Farías. Pues nada, que la reinona del Instituto Electoral de Coahuila (IEC) sigue sin dar la cara para explicar las anomalías, las parcialidades y las simulaciones democráticas consumadas el pasado 4 de junio en las elecciones locales, particularmente, en Parras de la Fuente. Ya consignamos en este espacio que el Comité Municipal Electoral de Parras está viciado de origen, pues su presidente, Flavio Fernando Zúñiga Aguirre, es militante del partido que gobierna Parras (el PVEM) y es burócrata municipal sindicalizado a la CROC. Su esposa, Alma Rodríguez Hipólito, es la consejera secretaria del Comité y los otros dos consejeros (matrimonio) son tíos de la citada pareja electoral. ¿Falta de respeto el llamar “reinona” a la presidenta del IEC?, ella nos insulta más al sobreactuar como demócrata y exhibir conductas antidemocráticas. Ejemplo: gastar un dineral en ir a México a constatar el embarque de las boletas electorales de Coahuila y, luego, permitir el manoseo de las mismas por la Policía Estatal el día de la elección.

Vicente Fox. Alguien tiene que decirle a este bellaco de la política, a este tartufo demagógico, que ya nos tiene hasta el occipucio con sus proclamas inicuas y estúpidas. De veras que don Rubén Aguilar hace mucha falta en su trascendente labor de moderar a este bueno para nada que, para desgracia de este País, inició el presente siglo y milenio como Presidente de México, junto a la inefable Martita Sahagún como “pareja presidencial”, ambos con los esfínteres demasiado flojos en eso de la verborrea. Ahí tiene usted la última puntada del tal Vicente, de que si el pueblo no se hace cargo para detener a López Obrador, él mismo impedirá que llegue a la Presidencia, otra más de sus balandronadas, como aquélla que soltó durante su campaña: “Si avanzo síganme, si me detengo empújenme y si retrocedo mátenme”, y ya ve usted cuánto retrocedió al pedir votar por Peña y no por Josefina. Allá va pues este babieco a Venezuela, como si México fuera una gran democracia.

“Coco” Dávila, la imbecilidad política. Si Fox a nivel nacional fue una nulidad, hay que decir que a nivel local, en Parras de la Fuente, el alcalde Jorge Dávila Peña ha resultado ser el colmo de la imbecilidad en el ejercicio del poder. Otros cuatro años perdidos miserablemente en el desarrollo de este municipio que, sumados a los años desperdiciados por Evaristo Madero Marcos, tienen a Parras al margen del progreso. Analfabetas gobernando es el gran problema de Parras cuando todos sabemos que el ejercicio de la política requiere de una inteligencia privilegiada. “El Coco” y Evaristo podrán ser eficientes en sus negocios del abarrote y el transporte, pero en asuntos de gobierno son una calamidad. Y podrán decir que ellos no tienen la culpa, que el socio de Evaristo es el que dispone de Parras como caja chica de la compañía transportista, pero el tontito que actualmente simula ser alcalde y el pillo listo que se llama Evaristo, y que pretende perpetuarse en el poder, políticamente son responsables del inmenso daño causado a la ciudadanía, a varias generaciones de jóvenes a los que han dejado sin porvenir, culpables de dañar la economía municipal, culpables de cancelar destinos y de robarse el bienestar de los parrenses. “Coco” Dávila, el alcalde que hace honor a su apodo de estupefaciente.