Mirador 19/11/15
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Mirador 19/11/15
El pastor mentiroso gritó:
-¡Que viene el lobo! ¡Que viene el lobo!
Corrieron los pastores a defender sus rebaños, pero no era cierto que venía el lobo: el pastor mentiroso los había engañado.
Al día siguiente el pastor mentiroso gritó de nuevo:
-¡Que viene el lobo! ¡Que viene el lobo!
Los pastores volvieron a apresurarse, y de nueva cuenta quedaron burlados.
Lo mismo sucedió al siguiente día, y al siguiente, y al siguiente.
Les pregunté a los pastores:
-¿Por qué si saben que el pastor es mentiroso, y que no viene el lobo, corren otra vez a proteger sus ovejas?
Me respondió uno:
-Es que sentimos pena por el fabulista: si no nos dejamos engañar el pobre ya no podrá escribir su fábula.
Yo soy también de naturaleza compasiva, de modo que la siguiente vez que el pastor mentiroso gritó: “¡Que viene el lobo! ¡Que viene el lobo”, corrí con los demás pastores.
¡Hasta mañana!....