Mirador 12/10/15
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Mirador 12/10/15
—¡Ahora sí! —le ordenó a la muchacha—. ¡A parecerse!
Oscar Wilde dijo algo más que una boutade cuando afirmó aquello de que no es el arte el que copia a la naturaleza, sino la naturaleza la que copia al arte. Los hombres empezaron a admirar los crepúsculos sólo hasta que los pintores empezaron a plasmarlos en sus telas.
Los artistas —sean poetas, músicos o pintores— tienen el don de ver ahí donde los mortales comunes no miramos. Son ellos los que nos revelan la belleza que de otro modo nos pasaría al lado sin mirarnos, y sin nosotros verla.
Llenen ellos el mundo con su arte —cántenlo, tóquenlo, píntenlo— y luego ordénenle:
—¡Ahora sí! ¡A parecerse!
¡Hasta mañana!...