Mirador 11/11/15
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Mirador 11/11/15
Me entristeció la muerte de José Ángel Espinosa, Ferrusquilla.
Larga y fecunda vida tuvo. Inició su carrera en la radio en 1938, el mismo año de mi nacimiento. Extraordinario imitador de voces, gran actor, autor de bellísimas canciones que nunca dejarán de oírse, Ferrusquilla fue sobre todo un hombre bueno y generoso.
No tuve el honor de conocerlo. Sólo una vez hablé por teléfono con él, cuando lo llamé para agradecerle el envío que me hizo del libro con su autobiografía, en cuya primera página puso una dedicatoria tan bondadosa que me conmovió.
Buena vida y muerte buena tuvo Ferrusquilla. Vivió con plenitud y murió sin sobresaltos, como una vela que se apaga suavemente después de dar su luz. Las canciones que nos dejó habrán de darle la inmortalidad, esa inmortalidad que gozan quienes hicieron mejor la vida de su prójimo.
¡Hasta mañana!....