Mirador 09/11/2015
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Mirador 09/11/2015
Jean Cusset, ateo con excepción de las veces que oye música de Bach, dio un nuevo sorbo a su martini —con dos aceitunas, como siempre—y declaró:
—La felicidad no es algo que se siente en el momento: es algo que se recuerda con el tiempo. Muchas veces he sido feliz, pero hasta ahora sé que lo fui. Aquella frase de Fausto: “¡Detente, instante! ¡Eres tan bello!”, sólo podemos decirla cuando el instante se ha ido y no podemos detenerlo ya.
Dio un nuevo sorbo a su martini y prosiguió:
—No podemos ser felices sino después de muchos años de haber sido felices. La felicidad está sólo en el recuerdo. Por eso debemos hacer hoy cosas para recordar mañana. Eso nos dará felicidad cuando más la necesitaremos.
Así dijo Jean Cusset. Y dio el último sorbo a su martini, con dos aceitunas, como siempre.
¡Hasta mañana!...