Usted está aquí
Mirador 05/07/2021
Don Abundio fue quien bautizó a esta yegua con el nombre de “la Libertad Lamarque”. Razonó:
-Le puse así porque la ves y lloras.
En efecto: Libertad Lamarque, gran cantante y actriz cinematográfica argentina, hacía películas que sacaban lágrimas a quienes las veían.
Ciertamente la yegua no es un bello ejemplar. Tiene nube en un ojo; su pelaje es de un color opaco e indefinido; renquea de una pata delantera; se le ven los huesos… Una pena.
Pero he aquí que la Libertad Lamarque conoció el amor, y hace unos días trajo al mundo un potrillito que es una belleza.
¡Si vieras ahora a la yegua! Se le quitó lo fea. Cuando sale del corral con su caballito para ir al agostadero tiene la majestad de la mejor yegua pura sangre, y aunque no se le ha quitado la nube del ojo te mira al pasar como diciendo: “Qué tal, ¿eh?”.
La Libertad Lamarque ya no está para llorar. Está para reír con toda la alegría de la vida. Don Abundio es hombre justo. Dice:
-Tendré que cambiarle el nombre.
¡Hasta mañana!...