Mirador 03/07/21

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Mirador 03/07/21

La pequeñita echa a llorar. Su mamá la ha reprendido por una inocente travesura que hizo.

Acude el abuelo y toma en sus brazos a la niña. Le dice:

—No llores, hijita. Cada lágrima tuya vale un millón de pesos.

Acunada por su abuelo la pequeña se tranquiliza poco a poco. A fin de distraerla de su congoja el abuelo le pregunta:

—¿Cuánto te dije que vale una lágrima tuya?

Responde la chiquilla al tiempo que se enjuga las lágrimas con sus manitas:

—Ya no me acuerdo, abuelito. Pero es bastante.

El abuelo ríe.

Sonríe la mamá.

La niña ya no llora.

Se ha disipado la tormenta.

 

¡Hasta mañana!...