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Mirador 01/07/2021
Cuando John Dee cumplió 50 años vendió todos sus libros.
Hubo asombro en el claustro de la Universidad, pues el filósofo había dedicado su vida entera a formar esa biblioteca, la más rica de Europa, según llegó a decir Erasmo.
Explicó el pensador:
-Descubrí que todo lo que necesito saber está en dos libros: el hombre y la naturaleza. El tiempo que me quede lo dedicaré al estudio de esas dos obras.
El deán de la catedral le preguntó, severo:
-¿Y los libros sagrados?
Replicó él:
-Ésos que digo son los libros más sagrados. En la naturaleza y en el hombre es donde más claramente podemos ver a Dios. En ellos late el espíritu divino. Buscando en el hombre y en la naturaleza podemos encontrar a Dios. En sus criaturas está presente el Creador.
John Dee fue uno de los mayores sabios de su tiempo. Y sin embargo decía: “Mientras mayor es mi saber, más grande es mi ignorancia”.
¡Hasta mañana!...