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Lucía Bosé, Terrence McNally y Mark Blum
La pandemia del coronavirus terminó la semana pasada con las vidas de tres artistas relacionados al Séptimo Arte internacional empezando el lunes 23 con la muerte de la actriz de origen italiano Lucía Bosé.
Nacida bajo el nombre de Lucía Borloni Bosé el 28 de enero de 1931 en Milán, Italia, fue ahí en donde trabajando todavía siendo muy joven en una pastelería captó la atención del cineasta Luchino Visconti, quien le prometió ayudarla para entrar en el cine. En 1947 Lucía gana el certamen de belleza Miss Italia quitándole la corona a quien más adelante sería la legendaria actriz Gina Lollobrigida, y al mudarse a Roma en efecto Visconti le presenta al cineasta Giuseppe De Santis para protagonizar la película “Arroz amargo”, de 1949, pero quien se queda con el papel es la no menos reconocida actriz Silvana Mangano. Con todo, Di Santis no se olvida de Lucía y la invita a participar en 1950 en “Bajo el árbol de los olivos”, al lado de Raf Vallone, que aunque no representó un verdadero éxito con ella despuntó su filmografía.
A través de Viscontí también Lucía Bosé conoció al maestro también italiano Michelangelo Antonioni protagonizar el clásico “Crónica de un amor”, en 1950; repiten la mancuerna en “La signora senza camelie”, de 1953; en 1955 es dirigida por su compatriota Juan Antonio Bardem (tío del actor Javier Bardem) en su clásico de cine negro “La muerte de un ciclista”, el cual ganó el premio de la crítica de Cannes de aquel año … aunque Bardem no pudo recogerlo por estar encarcelado debido a la dictadura franquista y él ser de filiación comunista; en 1956 la dirige en Francia el también español Luis Buñuel en “Cela s´apelle l´aurore” y en 1969 la dirige otro genio del cine, Federico Fellini, en “Satyricon”, por la que lo nominan al Oscar al Mejor Director. Uno de sus tres hijos es el actor y cantante Miguel Bosé.
El martes 24 quien falleció también a causa del coronavirus en su caso en Sarasota, Florida, a los 81 años de edad, fue el dramaturgo norteamericano Terrence McNally, quien aunque no trabajó directamente para la industria del cine sus piezas teatrales que le dieron a ganar premios Tony a lo mejor del teatro o incluso un Emmy por su episodio un episodio de “American Playhouse” de 1990, obras suyas fueron trasladadas con éxito al cine como sucedió con “The Ritz” (Richard Lester, 1976), donde la ganadora del Oscar Rita Moreno repitió el papel que le dio a ganar su respectivo Tony en la versión teatral, o “Frankie y Johnny” (Garry Marshall, 1991), donde el también ganador de la estatuilla dorada Al Pacino hizo mancuerna otra vez con Michelle Pfeiffer después de “Caracortada”, entre otras más.
Para terminar, el viernes 26 de marzo dejó de existir también por complicaciones con el coronavirus en Manhattan, Nueva York, a los 69 años de edad, el actor también norteamericano Mark Blum, recordado por su trabajo en clásicos ochenteros como la comedia que representó el debut de la cantante Madonna en el cine, “Desesperadamente buscando a Susana” (Susan Seidelman, 1985) y “Cocodrilo Dundee” (Peter Faiman, 1986) y más recientemente en series de televisión como “Mozart in the jungle”, al lado de Gael García Bernal; “Succession” y “Billions”, entre otras más. Descansen en paz.