Luchan porque se reconozcan en Coahuila derechos de hijos de desaparecidos

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Luchan porque se reconozcan en Coahuila derechos de hijos de desaparecidos

Foto: Especial
Los niños perjudicados por la desaparición de sus padres no están reconocidos e inclusive su derecho a la identidad está truncado

Al registrarse el caso de una mujer coahuilense que pelea por obtener la paternidad de su hijo, luego de que su pareja se encuentra desaparecida desde 2008, la Academia Interamericana de Derechos Humanos gestionará ante jueces el que se les otorguen el mismo beneficio a los hijos de 15 hombres desaparecidos en Coahuila, quienes se desempeñaron como militares, policías municipales y albañiles.

Luis Efrén Ríos Vega, director general de AIDH, anunció en rueda de prensa sobre la intención en donde se trabaja coordinadamente con la asociación civil Familias Unidas representada por Ariana Denise García Bosque.

Mencionaron que los niños perjudicados por la desaparición de sus padres no están reconocidos e inclusive su derecho a la identidad esta truncado pues existe el registro por parte de la madre, pero falta el derecho de identidad del padre y es un derecho primordial que hay que proteger.

Los pequeños deben de ser protegidos en su derecho a la identidad y en el tema de los derechos inherentes a esa identidad y relación filial.

 

 

Se presentó el caso de Marlene González Méndez, quien buscó a la Academia Interamericana para solucionar el conflicto en mención, su objetivo es dar a su hijo el apellido de su padre, Juan Benito Perales, quien se desempeñaba como militar hasta el día de su desaparición en el año 2008.

Su caso implica el problema del reconocimiento de la paternidad de una persona ausente, ella tuvo una relación con Juan Benito Ramírez Perales, estuvo en el proceso de relación como pareja, se embarazó y cuando se dio el hecho de la desaparición no tuvo la oportunidad de registrar a su hijo para el reconocimiento de las leyes del código civil.

Se conocieron en el año 2000 pero en 2008 formalizaron relación debido al trabajo de Juan Benito que se destacaba en el cuartel de Múzquiz lo trasladaban a Piedras Negras y Boquillas del Carmen, se comunicaban solo por vía telefónica. Comenzaron a realizar trámites de matrimonio —hay constantes de platicas prematrimoniales y pruebas solicitadas para que se analicen con el juez—.

Marlene solicitó el apoyo de la academia para gestionar que se reconozcan los apellidos de Juan Benito a su hijo Issaac, pues días antes del nacimiento del niño, Juan Benito desapareció.