‘Los hijos de mi esposo son muy demandantes’
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‘Los hijos de mi esposo son muy demandantes’
ESTIMADA ANA:
Mi vida amorosa, de soltera, siempre fue algo turbulenta. Tuve varias malas experiencias con hombres que se querían pasar de listos y otros demasiado inmaduros, que nunca supieron darle fuerza a la relación.
Salí embarazada de uno de ellos y mi segundo hijo fue de otro hombre, que al enterarse que tendría un hijo, jamás volví a saber de él.
Hace algún tiempo comencé a ir a unas terapias de grupo para personas solas, divorciadas o que han perdido a alguien importante en su vida. Allí, conocí a un hombre del estado de México que vive aquí por cuestiones laborales.
Él también es divorciado, tiene dos hijos que viven con su mamá. Cuando comenzamos a conocernos y a platicar más, me dijo que su matrimonio había terminado en divorcio debido a problemas económicos, pues a él lo habían despedido de la empresa y que su ex mujer no soportó esa crisis, que prefirió pedirle el divorcio e irse a casa de sus papás, que son de buena posición económica, antes de no traer dinero y seguir con esa vida cómoda que tenían.
Finalmente él encontró trabajo aquí, comenzó a irle bien y después de un tiempo entró a este grupo del que le hablo. Allí comenzó nuestra historia, que terminó en matrimonio dos años después.
Ahora ya tenemos casi tres años de casados y nuestro matrimonio transcurre como el de muchos, con altibajos, a veces bien y a veces no tanto, pero en general bien.
Pero hay algo, como en todo, que a veces me enoja. Resulta que todo el tiempo que él estuvo desempleado, dejó de pasarle la pensión completa a sus hijos, solo les mandaba lo necesario, aunque en realidad ellos no lo necesitaran, pues como le decía, los papás de ella tienen dinero y su ex está encargada de uno de los negocios de la familia.
Ahora que logró un buen puesto y que ya le va bien económicamente, tiene constantemente un sentimiento de culpa, quiere llenarlos de cosas y regalos que a veces ni necesitan.
Como ya son adolescentes, le piden lo que su mamá no les quiere comprar (porque se poder, puede) y mi marido no lo piensa dos veces y así se quede sin quincena, él les compra lo que ellos quieren.
Y yo estoy de acuerdo en que trate de compensar el tiempo que no pudo hacerlo, pero de eso, a que los quiera llenar de regalos a veces innecesarios y quedarse sin un peso en la bolsa, pues ya no está bien.
Yo tengo buenos ingresos también, no me puedo quejar, pero tampoco me sobra tanto. Mis hijos también tienen gastos personales, a veces de cuestiones de salud, vacunas, tratamientos, cursos, las colegiaturas y eso parece no importarle a mi esposo, pues cuando se queda sin dinero por mandárselos a sus hijos, me pide a mí.
No quiero ser egoísta, pero me gustaría decirle que controle los gastos con sus hijos, que por supuesto que es su deber moral, pero que no se exceda. Claro, hasta ahora no me he atrevido, pero conforme pasan las quincenas y cada vez completamos menos, un día de estos no dudaré en hacerlo.
SELENA
ESTIMADA SELENA:
Creo que es justo que platiquen del tema, que le hagas ver que estás de acuerdo en que lo haga, que esté al pendiente de sus hijos, pero que todo tiene un límite y hay días en que no se pueden hacer gastos excesivos, sobre todo que son tiempos de crisis y las personas que tienen la dicha de contar con un trabajo, deben de ser cautelosos con sus gastos, que ambos deben de cuidar la economía de la familia y sobre todo que él deje de tener ese sentimiento de culpa hacia sus hijos.
Dile que en la primera oportunidad que tenga, hable con sus hijos. Puede explicarles, por ejemplo, que no fue algo voluntario el hecho que en un tiempo no pudo apoyarlos económicamente, que las circunstancias laborales no fueron favorecedoras para él, pero que afortunadamente la situación económica de su mamá y sus abuelos es tan próspera, que a él le da gusto que nunca les faltó nada y que su apoyo de ahora en adelante, será solo de acuerdo a sus posibilidades.
ANA