Lobos llevará su esfuerzo al emparrillado en busca de la victoria

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Lobos llevará su esfuerzo al emparrillado en busca de la victoria

Fotos: Marco Medina / Orlando Sifuentes
La Jauría de la Liga Mayor ONEFA enfrenta el último partido de fase regular y busca asegurar la localía camino a las Semifinales, para ello la preparación fue incansable

Lobos vs Frailes
Semana 8
15:00 horas
Estadio Jorge Castro

 

Los Lobos, representantes de la Universidad Autónoma de Coahuila en la Liga Mayor ONEFA, disputan hoy en el Estadio Jorge Castro su último encuentro de Temporada Regular frente a los Frailes de la Universidad del Tepeyac. Todo comenzará a las 15:00 horas, un choque para el que la Jauría se ha alistado a fondo.

Preparándose a fondo para este significativo partido, tanto el staff de coaches como los jugadores comenzaron el acondicionamiento desde principios de semana con los puntos básicos que los han llevado a estas últimas 5 victorias: la concentración, la disciplina y el trabajo en equipo.

VANGUARDIA recibió una invitación por parte del head coach Ángel Esparza y vivió con la Jauría su última semana de entrenamiento en campaña regular. La primera cita fue en las oficinas del equipo, en la junta post partido de los coaches.

El staff de entrenadores que conducen a estos jóvenes por el camino del triunfo conforma un grupo de 10 elementos que se dividen entre ofensiva, defensiva, quarterbacks y un acondicionador físico, además del head coach líder del grupo.

Los 11 se reúnen a detectar las áreas de oportunidad que se vieron en el partido anterior. En esta ocasión la charla se enfocó en las necesidades de la defensiva, que flaqueó en el encuentro de la séptima fecha.

“Dicen que ganar resuelve todo, para nosotros corregir es lo que lo resuelve”, dijo Esparza a sus colegas.

Después de escuchar opiniones y criterios de todos los presentes, se concluyó que la ofensiva había dominado y logrado su cometido, por lo tanto serían los ofensivos quienes necesitarían la “dobleteada” de coaching esta semana.

Entre los temas claves resaltó el ánimo y el compañerismo en el equipo, pues en los malos ratos de cualquiera de los dos grupos (ofensiva o defensiva), la actitud del otro y el apoyo es lo que hace la diferencia.

Cada uno de los entrenadores tiene su grupo específico de muchachos a quienes alienta, procura e inevitablemente corrige como si fueran sus propios hijos. Esta creación de una familia es lo que caracteriza y lleva al equipo a cada victoria.

En el segundo día todo se volvió más intenso, esta vez fue el turno del acondicionador físico con la rutina personalizada en las necesidades detectadas en la sala  de juntas.

Para esta semana fue trabajar en el aire de los jugadores, buscando que aspectos como las condiciones climáticas ni el tiempo de juego causen estragos en su desempeño.

El exhaustivo entrenamiento en los aparatos del gimnasio de la Unidad Deportiva de la UAdeC se lleva a cabo día con día entre las 13:30 y las 15:30 horas.

Y la intensidad continúa en crecimiento, pues en el tercer día de invitación la cita fue directamente en el emparrillado del Jorge Castro, donde bajo la enérgica luz del Sol fuimos testigos de la preparación física y táctica a la que la Jauría se somete constantemente.

Tal como en los aparatos, este entrenamiento táctico, además de practicar su habilidad deportiva, hizo enfoque en mantener la resistencia física de los jugadores hasta el último minuto del partido.

Además, el equipo estudia y analiza a su contrincante y hace labor psicológica manteniéndose concentrado en su objetivo. Sin hacer a un lado su punto a favor: la localía.

Conscientes del poder ofensivo vía aérea de los Frailes, el equipo saltillense decidió tomar el toro por los cuernos y prepararse en ese punto, pues constantemente estuvieron viendo fallos en ese departamento.

El tercer y último día de convivencia, VANGUARDIA tuvo la oportunidad de sentarse a platicar con algunos de los jugadores que han sido claves en esta temporada. Acompañados desde los novatos que están disputando su primer torneo con la Jauría, hasta los veteranos de la plantilla.

Enrique López Flores, veterano con 5 años en Liga Mayor, vivió con el equipo la pérdida de lo que pudo ser su quinto campeonato consecutivo y asegura que los título se ganan con el hambre de triunfo.

“Lo que nos hizo volver a ser campeones en el 2018, después de perder el 2017, fue la confianza dentro del equipo y las ganas de ganar”, garantiza el linebacker.

Por su parte, Pedro Jiménez, un joven novato en la ofensiva de los Lobos, afirma que este año la plantilla tiene todas las armas para alcanzar la corona, con la extraordinaria combinación de los experimentados y las nuevas adquisiciones.

“La derrota de la segunda fecha contra Querétaro nos hizo tocar fondo en cuestión de ánimo, aprendimos que confiar en exceso no es el camino, pero ahora estamos preparados”, menciona el liniero ofensivo Jesús Campos, quien suma 7 años con la Jauría.

Aunque el equipo esperaba y tenía como objetivo llegar hasta las eliminatorias invictos, constatan que sin haber probado la amargura del fracaso al inicio de la temporada los ayudó a ser mejores.

Deseosos de playoffs y dispuestos a dejar el alma en el emparrillado en este último partido de fase regular, los Lobos saldrán al campo a pelear su localía para la próxima semifinal. Además aseguran que tener a Querétaro como rival sería su ‘despertar a la bestia’, pues significaría una revancha.

DATOS

El head coach se apoya en su staff para que los diferentes grupos se alisten a fondo para el partido.

El trabajo físico y mental está presente a lo largo de cada semana para los integrantes de la Jauría.