Lo que está en juego en estas elecciones rumbo al 2021 en Coahuila

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Lo que está en juego en estas elecciones rumbo al 2021 en Coahuila

Por si usted no lo sabía, este sábado comenzaron las elecciones para renovar Congreso en Coahuila. En un contexto de pandemia, sin mucho aspaviento ni ruido, comenzó el proselitismo no sólo para ganar, sino para por lo menos intentar llevar a la gente a las urnas, pues de sobra se sabe que estas elecciones son históricamente las más desangeladas.

Por eso, más allá de los escaños que están en juego, hay otros temas que, para ponerle picante a las campañas, también deben estar en juego.

¿Será esta elección en Coahuila un termómetro para medir la popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador? No se emocione, posiblemente no. Unas elecciones como estas en un estado que representa proporcionalmente pocos votantes, no significa mucho para la popularidad del Ejecutivo.

¿Representa un termómetro para las elecciones de 2021 donde se elegirán alcaldes? Puede ser, dependiendo de qué ángulo se analice. En cuestión de preferencias no necesariamente, pues el próximo año veremos el aparato del centro para renovar Congreso federal y eso trascenderá a lo local, para bien o para mal. La inercia de la popularidad o no de López Obrador sí jugará el próximo año. Además, elecciones como las del 2021 tendrán mayor participación.

En Morena podría ser la antesala para conocer cómo trabajarán el próximo año, si se vislumbran acuerdos o no. No es un secreto que el partido está fisurado, que hay intereses como ofertas de mercado y que, pese a que se barajean nombres, no hay claridad de los abanderados para el próximo año. Está en juego la lucha intestina de los grupos morenistas. Está en juego también si tienen cabida en la nueva legislatura, pues quienes llegaron al Congreso por estas siglas, pasaron sin pena ni gloria.

En el PAN está en juego la credibilidad como oposición. La legislatura que recién termina tuvo una oportunidad de oro al ser mayoría (entre varios partidos de oposición no sólo del PAN), pero no se plasmó. Las acciones y críticas al ejecutivo estatal fueron más que tibias. Está en juego entonces la credibilidad de la oposición y la supuesta unidad de un partido fracturado, donde cada quien lleva agua a su molino sin entender el trabajo en equipo. Está en juego si hay o no una verdadera oposición o sigue siendo de agua como hasta ahora.

En el PRI está en juego si la fórmula del refrito funciona: Eduardo Olmos, Raúl Onofre, Jorge Abdala, Shamir Fernández, Guadalupe Oyervides, Chuy María Montemayor y otros más, todos nombres tatuados en la vena tricolor que se suben y bajan del carrusel como niño en feria de pueblo.

¿Está en juego el apellido Moreira? Álvaro Moreira, hermano de los exgobernadores Humberto y Rubén, compite en el distrito XVI. Un distrito cómodo para cumplir con compromisos políticos, pero quizá también el último Moreira que podría seguir el linaje político en Coahuila.

AL TIRO

Está en juego el trabajo de los legisladores, pues diputados panistas como Maru Cázares, Gerardo Aguado o Fernando Izaguirre buscan la reelección. ¿Se sabrá en el resultado si realmente hay conciencia del electorado sobre el trabajo realizado por sus votados? Me parece difícil deducir ante una elección desangelada como ésta.

¿Está en juego el trabajo de los alcaldes? Probablemente. El primer contacto de la gente son los problemas municipales: agua, luz, seguridad, drenaje, limpieza, baches, etcétera. Porque es una realidad que en términos generales la gente desconoce qué hace un diputado y su parámetro para medir siempre son acciones de un presidente municipal.

Finalmente y no menos importante, está en juego –como en cada elección, no solo ésta– la participación de la gente en la vida democrática. Seguro que la pandemia afectará, pero aunque no lo crea con este contexto si se tiene un porcentaje de participación parecido al de otras elecciones intermedias, será casi un éxito. Estará en juego pues, el involucramiento de la gente en unos comicios de entrada aburridos y tediosos.