Las otras elecciones de 2018
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Las otras elecciones de 2018
Además de México, que vivirá un importante proceso electoral en 2018, Estados Unidos tendrá la renovación completa de la Cámara de Representantes y de una tercera parte del Senado, por ello es importante hablar de ese proceso electoral porque su resultado podría alterar el control de ambas cámaras y modificar una serie de medidas que afectan a nuestro país, como es la renegociación del TLC, la construcción del muro o el final del Dream Act que hoy permite que miles de jóvenes mexicanos –que han vivido en los Estados Unidos durante años– puedan estudiar en universidades de dicho país.
De entrada, el escenario no pinta nada alentador para el Partido Republicano que tiene que lidiar con los desplantes de Trump, los cuales ya cobraron en 2017 a su primera víctima en la elección especial para senador por Alabama, un estado que había tenido puros senadores republicanos desde 1996 y que regularmente vota mayoritariamente por dicho partido, le dio sorpresivamente el triunfo al candidato demócrata Doug Jones, por lo que ahora los republicanos sólo tienen un escaño más en el Senado que los demócratas.
Es decir, basta que los demócratas ganen en 2018 dos estados en las elecciones de senadores para tener el control de la cámara alta, lo cual es bastante probable porque se estima que puede haber elecciones competidas para los republicanos en Arizona, Nevada, Utah o Tennessee.
En la Cámara de Representantes la situación no es mejor, de hecho encuestas nacionales prevén que –si la elección se llevara a cabo hoy– los republicanos quedarían entre 8 y 14 puntos porcentuales por debajo en los votos totales frente a los demócratas, perdiendo así la mayoría en la cámara baja.
Ello sin contar aún con un Donald Trump activo en campaña y que puede terminar siendo un lastre para los candidatos republicanos en distritos urbanos, donde los votantes suelen ser más moderados y que podrían optar por los candidatos demócratas para castigar a Trump, por lo que no sería extraño que los republicanos pierdan escaños clave en California, Nueva York, Pensilvania, Ohio, Florida, Nueva Jersey, Michigan o Illinois.
Si dicho escenario se configura, y los republicanos pierden el control de ambas cámaras, la presidencia de Trump y la mayor parte de sus propuestas estarían destinadas al fracaso debido a que los demócratas tendrían las herramientas para bloquearlas, y Trump tendría que enfrentar dos años de inmovilismo como antesala de su derrota en las elecciones presidenciales de 2020.
Es decir, la viabilidad del proyecto de Trump depende en gran medida de su victoria en las elecciones de 2018, lo mejor que le podría pasar a nuestro país es un triunfo contundente de los demócratas que puedan congelar, en parte algunas, las medidas que amenazan con dañar a México.
Por ello como mexicanos no sólo debemos prestar atención al proceso electoral que vivirá México en 2018 sino también lo que suceda en los Estados Unidos, cuyo resultado también nos puede beneficiar o perjudicar.
@victorsanval