La presión sigue de pie
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La presión sigue de pie
Rayados se mantiene en un nivel que, por ahora, le alcanza para ser competente en un torneo impredecible marcado por altibajos y con equipos a la deriva que viven al día.
Es precisamente esa certidumbre y el saber aprovechar esa coyuntura lo que diferencia al cuadro de Mohamed del resto.
Al menos, Rayados no ha desentonado mucho y ha sabido capitalizar las ofertas de los adversarios, señal de que trae activados sus sentidos futbolísticos. Un punto que le beneficia.
Tampoco es extraño que esto ocurra. Rayados se mantiene en órbita gracias a la continuidad de una idea y a factores individuales que colectivamente influyen para que el equipo encuentre los atajos hacia el triunfo.
Avilés Hurtado, por ejemplo, fue factor en la paliza al León, no sólo por sus goles, sino porque le generó garantías al grupo de que se podía ganar el partido. Contagió desde lo futbolístico, pero también desde lo emocional.
Apoyados en la gran noche de Avilés, Rayados pisoteó al León con mucha autoridad. Fue un equipo completo, antes y después de que el rival de quedara con uno menos.
Dispuso de un juego provocativo y sostenido. En paridad o con ventaja numérica, no cambió su plan. En todo caso, lo fue adaptando a las circunstancias y por eso se llevó lo que facturó.
Rayados está en camino de dibujar otra buena campaña, pero ello tiene sin cuidado a los aficionados. No hay que olvidarse que la tribuna lo que reclama son títulos, por lo que en fase regular todo lo que pueda hacer el equipo huele a conocido. El BBVA, si sirve de referencia, ya no se llena.
La gente que va lo disfruta, pero como ya le han vendido esta película, prefiere no ilusionarse tanto. Mohamed tampoco promete mucho.
Lamentablemente en Rayados se ha naturalizado esta historia de abundancia. Goles y puntos que en su momento endulzaban, pero que quizás ahora no tanto. Algo así como que la credibilidad se ganará al final de la ruta.
De todos modos, Rayados se aplica y busca convencer con buen juego y resultados. Busca borrar imágenes incómodas, refundar buenas percepciones y demostrar que lo más valioso que tiene hoy es su fortaleza. “Estamos de pie”, dice una y otra vez Mohamed.
Pero quizás lo más difícil para Rayados será evitar pasos en falso en un contexto candente donde se da por descontada una fructífera campaña a la que definitivamente, esta vez, tendrá que coronar. La presión también sigue de pie.