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La Pastorela de Coahuila, entre memes y referencias culturales te veas
A pesar de que la época navideña terminó hace días con la Epifanía del 6 de Reyes, esto no disminuyó el entusiasmo con que el público asistió y abarrotó la primera función de la Pastorela de Coahuila el pasado martes 8 de enero en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler.
Y aunque la concurrencia disfrutó ver a sus amigos y familiares representar sobre el escenario la historia de la natividad de Jesús entre chistes y memes, ciertos problemas técnicos que perduraron durante toda la obra minaron la experiencia.
El show, ya con el teatro lleno, comenzó 15 minutos antes de lo programado a las 20:30 horas y abrió con un número de danza folclórica que convirtió el recinto entero en un escenario, donde los vistosos vestidos bailaron entre los pasillos antes de dar comienzo a la obra.
Luego, las luces se apagaron y el espectáculo se concentró al frente, donde los primeros pastores salieron a hacer de las suyas. Primero apareció la presencia femenina liderada por Gila, una mujer “empoderada” pero con las ansias carnales a flor de piel, quien comenzó a cantar parte del repertorio musical tradicional de México creado por coahuilenses como Felipe Valdés Leal, Pablito Valdéz Hernández, Nico Jiménez y Cornelio Reyna, seguida de su esposo, Parrado.
Con sus voces y carisma, este par, a la cabeza de un elenco lleno de ángeles, diablos y pastores con personalidades variadas —desde usuales villanos hasta homosexuales estereotípicos— encabezó al producción del Instituto Municipal de Cultura basada en los textos de devoción que por generaciones los habitantes de los ejidos de Saltillo han preservado como tradición y que Miguel Sabido en sus investigaciones rescató.
Los productores y organizadores de la Pastorela destacaron durante la campaña de promoción previa su intención de darle difusión con ello a los elementos de la cultura regional, y buscaron añadir a los textos rescatados por Miguel Sabido la presencia musical de los compositores locales antes mencionados.
Sin embargo, la suma de elementos no terminó allí. A nivel de vestuario tomaron prestadas las prendas tradicionales de las comunidades mazahuas de Torreón y los mascogos de Músquiz e incluso utilizaron en escena las máscaras tradicionales de los diablos y el Ermitaño de la pastorela de Palma Gorda.
En la escenografía incluyeron gigantescos sarapes para enmarcar la acción y de telón de fondo colocaron una pintura de un cuadro de la Sierra de Zapalinamé.
Por si esto fuera poco, un número dancístico de matlachines anunció la aparición de Luzbel y sus secuaces en el averno, seguido de otro número más pero en esta ocasión de ballet, entre otras referencias menores con la que buscaron incluir tanto como fue posible a la cultura regional, aunado al ballet folclórico con que abrió y cerró la producción.
Pero, como un guiño a los contenidos que la audiencia consume día con día, entremezclados con los versículos originales de las pastorelas ejidales, oraciones dedicadas a Dios, también se introdujeron referencias a memes y chistes virales que durante los años pasados han esta en boca de todos, los cuales hicieron reír a los asistentes, quienes pasaron un buen rato a pesar de que el audio en ocasiones no permitió escuchar bien los diálogos y el trabajo de iluminación destelló más sobre el público que sobre los actores.
Así, entre chistes sobre política y celebridades mexicanas, con personajes clásicos de los estereotipos universales y utilizando de fondo la historia católica del bien contra el mal durante los primeros días de vida del Mesías se llevó a cabo la primera función de la Pastorela de Coahuila, que continuará este jueves en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler, a las 11:00, 18:30 y 20:30 horas, con gran participación de artistas locales y en escena, aunque las autoridades del IMCS aseguraron que ya se acabaron todas las entradas de este espectáculo.
¡No te lo pierdas!
La Pastorela de Coahuila
> Teatro de la Ciudad Fernando Soler
>Jueves 10 de enero
>11:00, 18:30 y 20:30 horas
>Entrada Libre
>Pases de cortesía en Casa Purcell