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La curva ascendente de las intoxicaciones por alcohol en Coahuila
En mayo, los casos de intoxicación por alcohol en ejidos de Parras atrajeron el reflector mediático. Jóvenes y viejos bebieron alcohol industrial. Unos murieron, otros resultaron con afectaciones de salud. En total se contabilizaron 19 personas intoxicadas.
Pero no han sido los únicos. Según el boletín del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, hasta la semana 25 sumaban 497 casos de intoxicación aguda por alcohol; 346 hombres y 151 mujeres.
El dato no es menor si se toma en cuenta que prácticamente son tres casos (2.84 exactamente) cada 24 horas. Tampoco es menor si se compara con 2019: en el mismo número de semanas, Coahuila sumaba 251 casos, es decir, un aumento del 98 por ciento.
Tampoco es dato menor, pues los 497 casos ubican actualmente al estado en el sexto lugar con más casos de intoxicación aguda por alcohol en el País, después de Ciudad de México, Guanajuato, Jalisco, Estado de México y Yucatán. Sólo que Yucatán tiene menos población que Coahuila.
Otro dato interesante es el hecho que Coahuila es el único estado del País que hasta la semana 25 reflejaba un aumento de intoxicaciones por alcohol. Todos los demás estados muestran una disminución eeste n año, con excepción de nuestro estado.
Hasta esta semana, en el País sumaban 12 mil 582 casos de intoxicaciones por alcohol, 6 mil 621 (34.4 por ciento) menos que el mismo periodo del año pasado. Es decir, la única curva ascendente en este concepto es la de Coahuila.
¿Qué lectura podemos deducir? El análisis es interesante: ¿La causa ha sido la pandemia? ¿La cuarentena? ¿El encierro? ¿El aislamiento? ¿Las reuniones en casa? ¿Los días de desabasto de alcohol que llevaron a consumir por consumir? ¿El desempleo? ¿Reducciones de salarios? ¿La crisis económica? ¿La falta de distractores sociales? En situaciones de aislamiento, de restricción de bares, antros y cantinas, lo han dicho especialistas, la gente sigue tomando y lo hacen en grupos, en el encierro. Inclusive aumenta el consumo.
El aislamiento y encierro, también lo han repetido especialistas en psicología, provoca ansiedad, depresión y en ocasiones se acude al alcohol para tratar de “calmar” esa sensación.
Sin embargo, no vivimos aislados, no somos una isla ajena a los problemas nacionales; somos estado fronterizo, un estado industrial con diversas actividades económicas por región donde, por cierto, la pandemia ha golpeado sanitariamente más fuerte a otras entidades. Las largas filas en establecimientos que venden alcohol no fueron únicas de nuestro estado cuando surgieron el desabasto o las compras de pánico por el tema de la cerveza. ¿Entonces por qué somos la única curva ascendente en intoxicaciones agudas por alcohol? ¿Es simple coincidencia?
AL TIRO
En todo el 2018 se contabilizaron en Coahuila 482 casos de intoxicación aguda por alcohol, 15 casos menos que lo que llevamos en 25 semanas de este año. En 2019 hubo 576 casos, 79 casos más en el doble de semanas que este año.
La tendencia no es nada halagüeña.
Consultado para esta columna, un miembro del Séptimo Distrito perteneciente a la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos en La Laguna, asegura que hay dos fenómenos particulares: la llegada a los grupos de personas cada vez más jóvenes que además de alcoholismo arrastran adicciones a drogas ilegales, como cristal y mariguana, y la cantidad de mujeres que también ya presentan la enfermedad del alcoholismo. Aunque la mayoría de las mujeres, dijo, son renuentes a pedir ayuda a los grupos doble A.
Aunado a la problemática que enfrentamos por el tema de la pandemia por el COVID-19, en Coahuila se le siguen sumando curvas ascendentes de otros conceptos, ahora de intoxicaciones agudas por alcohol. Es deber poner atención y atender estas estadísticas. Y también preguntarnos ¿qué estamos haciendo como sociedad?
Reflector
Francisco J. Rodríguez