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'The Knick': De vuelta a la medicina
Calificación: 9 de diez
Durante los 10 capítulos de la primera temporada, todos dirigidos por Steven Soderbergh, nos fuimos involucrando de tal manera en la medicina de principios del siglo 20, que ahora la historia ya trascendió las fronteras de mostrar solamente el génesis de los avances médicos de la época. Hay mucho más dentro de todos estos personajes, gente que lucha por salir adelante en una sociedad machista y racista, un lugar de drogas y corrupción que posiblemente tenga más similitudes con la sociedad contemporánea de las que creíamos. Esta segunda temporada también cuenta con la dirección de Soderbergh en todos los 10 episodios y con su formidable estilo nos adentra de nuevo en este mundo extraño y familiar que todavía tiene muchas cosas que mostrarnos.
El primer episodio, “Ten Knots” (“Diez Nudos”), nos pone al tanto con los trabajadores del hospital Knickerbocker, The Knick para los cuates, así como extrabajadores y aquellos que los rodean. Esto incluye principalmente al Dr. Algernon Edwards (Andre Holland), luchando todavía con la discriminación por el color de su piel, ahora que está a la cabeza de los cirujanos; Cornelia Robertson (Juliet Rylance), llevando sus actitudes altruistas a San Francisco con su reciente matrimonio; la enfermera Lucy Elkins (Eve Hewson) extrañando a John Thackery (Clive Owen) y sufriendo la indiferencia del dolido Bertram Chickering (Michael Angarano); entre otros que, con la construcción del nuevo edificio para el hospital, encabezada por el poco fiable Herman Barrow (Jeremy Bobb), tendrán que pasar por varios cambios que no son solo nuevas y mejores formas para tratar enfermos.
El protagonismo de Thackery casi pasa a segundo plano durante la mayor parte de este primer episodio. Como recordamos, el afamado doctor está internado en un centro de rehabilitación, donde lucha contra su adicción a la cocaína, con ayuda de una innovadora droga que facilitaría su tratamiento: la heroína. Con una brillante actuación de Clive Owen, este personaje nos muestra su mayor estado de decadencia y sus pocas ganas de regresar a la práctica médica. Es por eso que casi pasamos la mayor parte del tiempo con Edwards, a quien no le caería nada bien el regreso del doctor, pues sería un obstáculo en sus planes por establecerse definitivamente en su puesto. Por su parte, esta idea no le parece nada atractiva al Dr. Everett Gallinger (Eric Johnson), quien busca regresar al hospital luego de lidiar con la demencia de su ahora desdentada esposa, pero no quiere hacerlo bajo el mando de un médico cuyo color de piel no es igual al suyo.
Es él quien decide rescatar, prácticamente secuestrando, al Dr. Thackery, llevándolo en un viaje en bote hasta que demuestre que ha recuperado la estabilidad. ¿Cómo? Aprendiendo a hacer a la perfección los diez nudos de marineros, de ahí el nombre del episodio. Con este método poco ortodoxo, para regresar a un médico drogadicto a que abra cuerpos y corte órganos, ya nos cuestionamos si cualquiera de ellos dos está listo para volver a la práctica. Y es que casi nadie en este hospital parece 100% capacitado para llevar con éxito sus labores, las cuales involucran algunas de las operaciones más gráficas y grotescas que se hayan visto en la televisión, aspecto que continúa en esta segunda temporada, donde vemos, entre otras cosas, la piel levantada de una nariz y un absceso gigantesco lleno de pus.
Si bien no todas sus intenciones son malas, es claro que las adicciones, el ego y la ambición se ponen en el camino de un juicio sano en las personas que están a cargo del bienestar y la salud de los neoyorkinos, en una época donde de por sí las cosas no eran tan fáciles como ahora en los hospitales. Pero esto no solo implica al corrupto Barrow ni al drogadicto Thackery, pues si bien el Dr. Edwards busca su crecimiento profesional, ya en este primer episodio nos hace cuestionar si sus planes son del todo adecuados. Así mismo, también tenemos a la hermana Harriet (Cara Seymour), ahora encarcelada por practicar abortos clandestinos, quien todavía conserva su amistad con el conductor de ambulancia Tom Cleary (Chris Sullivan), que, por su parte, ha conseguido un flamante automóvil y sigue organizando peleas clandestinas.
Es en este contraste que la serie tiene uno de sus mayores atributos. Los personajes no son del todo buenos y lo que se considera “malo” para algunos, tiene más implicaciones. Estos temas ponen a la serie en un lugar muy vigente, a pesar de estar ubicada en 1901. Se trata casi de un lucha contra una sociedad retrograda que nos demuestra que la humanidad quizá avanzó mucho en cuestión de ciencia y medicina, pero no tanto en otros aspectos. Un doctor negro buscando por ser aceptado y tomado en serio, una monja que solo quiere ayudar a que las mujeres aborten de una forma segura y una mujer altruista dispuesta a ayudar a los más necesitados, sean de la raza que sean y aparte tener que hacer frente a un mundo dominado por hombres, son algunos de los aspectos que hacen sentir mucho más cercana esta historia que sucedió hace tanto tiempo.
A esto agreguémosle una producción detallada que nos transporta en el tiempo de forma excepcional, todo retratado con un gran trabajo de cámara y la música de Cliff Martinez de fondo, tan increíble como siempre. Sin duda Soderbergh ha conseguido un excelente trabajo que mantiene su calidad en esta segunda temporada, aunque, a ratos, parezca demasiado frío. La serie a veces se vuelve tan distante de sus personajes que los deshumaniza, manteniendo una prudente distancia que puede afectar la empatía con el espectador. Una cualidad documentalista que nos da una visión interesante de lo que sucede y que hace que “The Knick” no sea un drama médico como otros.
En este sentido es una serie única, no solo por retratar un aspecto de la medicina que nunca se había visto de esta manera en televisión, sino porque trata a sus personajes con mayor realismo. Sus intenciones, sus logros, sus defectos y sus virtudes, se nos presentan en toda su expresión, sin que pierdan el tiempo con melodramas innecesarios. Esta es una historia que trasciende la medicina y cobra implicaciones sociales, que aún en otro contexto se pueden comparar con el nuestro, apoyada en excelentes actuaciones que, con todo y la frialdad de Soderbergh, resulta en un trabajo sólido, emocionante y que nos sumerge de forma única en su mundo.
El dato
> Director: Steven Soderbergh
> Elenco: Clive Owen, Andre Holland, Jeremy Bobb, Juliet Rylance y Eve Hewson.
> Género: Drama médico
> Temporada: 2
> Episodios: 10
> Dónde: Viernes 21:00 horas por HBO Max.