Invitación a releer a Marx II

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Invitación a releer a Marx II

El llamamiento a volver a leer a Marx no es sino un pequeño intento donde realmente se puede dar lectura al científico, filósofo, economista… con sus postulados puros. Aprehender de Marx sobre interpretaciones Altuserianas o Gramscianas es bueno, pero siempre vale más entender la historia desde un punto de vista original y no interpretativo.

Por motivos como el anterior, hoy en día podemos retomar ideas de promotores de un marxismo autónomo como John Holloway –radicado en México trabajando en la BUAP–, Michael Löwy o Raúl Zibechi. Es por ello que sostengo que decir hoy, que el marxismo ha muerto es una declaración de muerte apresurada.

Recuperar la esencia del marxismo considero que se puede realizar por medio de una serie de estrategias. Algunos precisan el liberar al Marx de varios marxismos. En lo particular, considero dos puntos importantes.

El primero es no culpar a Marx por el fracaso del comunismo soviético. El verdadero Marx no es en ninguna medida el culpable de lo que sucedió en aquel país o, mejor dicho, en ninguno de los que se pueden llamar países con socialismo realizado. No es responsable porque de ninguna manera y en ninguna medida existe una relación inmediata entre teoría y práctica.

Para abonar lo anterior, es muy natural que un jefe político quiera embellecer su “obra” haciéndola parecer como inspirada por un gran filósofo (Hitler le regalo las obras de Nietzsche a Mussolini). En lo muy micro, en Coahuila, en un pasado inmediato, se adornaba el trabajo de exgobernadores con próceres como Freire o luchadores revolucionarios como Sandino.

Retomando la importancia de Marx ¿Qué tiene que ver con el sistema político y policial que se instauró en la Unión Soviética? Los revisionistas y declarados marxistas autónomos como Holloway precisan que es necesario releer para darnos cuenta _quizá para dolor de muchos_ que Marx es un pensador libertario, prácticamente un individualista, todo lo contrario a un organicista. Cito a John Holloway: “la doctrina de Marx no es el trastocamiento de la gran tradición liberal sino que es su única posible verificación”.

El segundo punto, es que a más de un siglo y por medio de las diferentes comprobaciones de Marx, no hay que salvarlos a todos, pero tampoco a todos hay que desecharlos. Tenemos a un Marx economista, un Marx historiador, un Marx sociólogo, uno filósofo. Por medio de un sencillo ejercicio de disociación para recuperar los diversos rostros nos podremos preguntar ¿Marx ha muerto como filósofo? ¿Marx ha muerto como economista? ¿Podemos decir lo mismo del historiador? Marx ha sido el crítico más radical del capitalismo, no hay comparación.

Paradójicamente el capitalismo ha vencido la batalla contra el primer intento de organizar un sistema social fundado, no sobre la economía de mercado, sino sobre la economía de mando; pero también hay que preguntarnos, ¿la victoria del capitalismo es definitiva?

Parece ser que no porque la economía de mercado, mientras resuelve ciertos problemas, como el de la producción de bienes, suscita otros, como el de su distribución.

Finalmente, quiero recalcar que hay que ver a Marx como un científico y no como un profeta.

Pero ante la desesperanza del mundo actual es fácil trastocar ideas, además que hoy, las democracias han perdido y mucho. Considero que a pesar de los horrores y excesos del comunismo, yo veo la espera. La espera de poder enderezar las injusticias cometidas con los débiles, la espera de un orden social más justo.

Tampoco con esto quiero afirmar que los comunistas hayan tenido una solución inmediata, ni que tenían intenciones de prepararla, sino todo lo contrario. Pero a diferencia del capitalismo, existía la idea de que la historia tenía cierto sentido. Que vivir no era un vivir insensato, eso sí que era una gran conquista espiritual. Hoy vagamos extraviados, preocupados por el tiempo, qué sigue. Nadie lo sabe ya…

@Abraham_AAR

abrahamalvarezramirez@gmail.com