Humillado en el escenario
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Humillado en el escenario
‘En nuestros tiempos los comentarios negativos son más crueles y veloces que nunca gracias al internet’
1.- Hace apenas dos semanas que estaba comentando en este espacio la falta de dignidad que mostraba Camilo Sesto al negar, con la terquedad propia de las mulas, haberse hecho una serie de procedimientos estéticos con el fin de revertir en su físico el paso del tiempo. Pero con lo que ocurrió la noche del pasado jueves en la presentación que el cantante español ofreció en Monterrey, cualquier comentario sobre su extraña apariencia resulta frívolo e innecesario. Y es que, a pesar de que la prensa escrita se portó condescendiente con él, la verdad es que Camilo presentó una triste parodia de si mismo ante los ojos atónitos de los espectadores.
2.- Gracias a los videos promocionales, las entrevistas arregladas y sobre todo, las más recientes grabaciones de estudio que ha ofrecido Camilo Sesto en las que su voz es protegida y realzada por los más modernos y sofisticados sistemas electrónicos de grabación, todos habíamos comprado la idea que el intérprete de Quieres ser mi amante todavía se encontraba en pleno uso de sus facultades artísticas. Pero no. Desafinado, desorientado y sin la asombrosa potencia que imprimía en sus interpretaciones, Camilo se parecía más a un ebrio cantante de karaoke que al intérprete sofisticado que el mundo conoció en los años 70 del siglo pasado.
3.- Insisto: la prensa tradicional se mostró sumamente mesurada en sus titulares y reseñas: “El público está a su favor”, “Tiene su lugar asegurado” “No importa que no tenga las cualidades de antes”, “Luce elegante”, “Sigue cantando al amor”. Sin embargo, un gran amigo mío que cubrió el evento para un importante medio escrito no pudo evitar desahogarse en Twitter diciendo “Muy triste situación con Camilo Sesto…desafinando todo el tiempo.” Incluso mi hermano, quien no es reportero pero sí un verdadero melómano con estudios en música y oído privilegiado comentó iracundo: “He ido a unos 100 conciertos en mi vida, éste es el peor”.
4.- Ahora activemos rápido y con fuerza el freno de mano para detener en este instante los comentarios sobre la decadencia artística de Camilo Sesto y permítame hacer una puntual aclaración: no pretendo de ninguna manera sugerir que los artistas tengan la obligación de permanecer jóvenes, frescos, potentes y espectaculares por más de medio siglo. ¡Eso es humanamente imposible! Está claro que para ver a este señor cantando como lo hacía a los 28 años de edad, hay que ver un video de aquella época. Cualquier persona que le exija a Camilo cantar con la misma voz que presumía a todos en 1977, hará gala de una abrumadora necedad.
5.- Sin embargo, si hay algo que pudiéramos sugerirle a Camilo Sesto es un cambio de estrategia! El señor no es tonto y escucha perfectamente que el sonido de su voz ha cambiado muchísimo desde la época de Con el viento a tu favor y, aunque muchas personas siguen cantando fabulosamente en la tercera edad, es evidente que no es su caso. Además, para él mismo lo más importante debería ser proteger su imagen y su propia leyenda. ¿Por qué permitir que sus admiradores vean un video de su actuación del pasado jueves inmediatamente después de otro en el que su voz luce a su máximo esplendor? En nuestros tiempos los comentarios negativos son más crueles y veloces que nunca gracias al internet. ¡Que no se le olvide!
6.- Por eso bien podría evitar las presentaciones en vivo, dedicarse a promocionar sus grabaciones de estudio que son tan cuidadas como una fotografía que pasa por Photoshop y concentrarse en promover el culto que sus más fervientes admiradores hacen de su admirable carrera. Si los conciertos los hace por necesidad económica, que mejor se asesore bien para capitalizar esos otros modos de vender a un artista y su propuesta que nada tienen que ver con las presentaciones en vivo, esas que pueden exponer a un artista más que un actor pornográfico frente a una cámara de video.
7.- Por último, quizá ustedes se pregunten ¿por qué tanto alboroto por la disminuída voz de Camilo Sesto? Pues porque eso era justamente lo que nos estuvo vendiendo durante décadas enteras. Es como Daniela Romo quien desde más tiempo de lo que la mayoría pudiera recordar, nos vendía la imagen de una actriz y cantante cuyo pelo llegaba hasta más debajo de la cintura. Luego llegó el cáncer y se llevó completita la icónica cabellera pero ¿ha visto una foto reciente de la Romo? ¡Ella ya tiene el pelo hasta casi media espalda! Sólo es cuestión de tiempo que Daniela vuelva a tener la misma imagen que la hizo famosa. ¡Los artistas sólo pueden y deben ser fieles a si mismos!
¿Qué opina de Camilo Sesto? Comente en Twittery sígame: @felixrivera333