HMV: la audiencia que puede cambiarlo todo
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HMV: la audiencia que puede cambiarlo todo
El exgobernador coahuilense Humberto Moreira Valdés, quien permanece en prisión desde hace una semana en una cárcel española, enfrentará la que bien puede calificarse como una de las pruebas más duras de su vida, al comparecer ante el juez que lleva su causa, quien determinará si lo mantiene en prisión o le permite enfrentar el juicio en libertad.
Santiago Pedraz, quien ha tenido a su cargo la investigación en contra del también exdirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, conocerá hoy los elementos que presente la defensa de Moreira y, tras evaluarlos, decidirá si le permitirá o no abandonar la celda que ha ocupado los últimos siete días.
Como ya se ha dicho, además del interés judicial que reviste el caso, la decisión que adopte el juez de la Audiencia Nacional española tendrá reverberaciones políticas importantes en México.
Si decide liberar a Humberto Moreira -incluso manteniéndolo sujeto a proceso- quienes le apoyan festejarán ruidosamente y utilizarán el hecho como instrumento propagandístico para sostener -al menos mientras la realidad se los permita- que todo es un infundio y una maquinación de los enemigos políticos del “Hijo del Pueblo”.
Si, por el contrario, la decisión del juez implica que Moreira enfrente el juicio en prisión, los rivales políticos arreciarán en sus señalamientos y exigencias de que en este lado del Atlántico se adopten medidas similares a las emprendidas por las autoridades españolas.
De acuerdo con los adelantos conocidos del procedimiento que tendrá lugar este viernes, una de las posibilidades es que Humberto Moreira se niegue a declarar porque, de acuerdo con su defensa, eso sea lo más conveniente a sus intereses. Sin embargo, sus abogados parecen haber sido claros en el señalamiento de que buscarán la excarcelación inmediata del político.
En otras palabras, la estrategia de la defensa implica apostar el resto en la audiencia de hoy, con la intención de evitar que la reclusión del exgobernador se prolongue más.
No resulta exagerado por ello afirmar que la audiencia de este día puede cambiarlo todo en el futuro de quien fuera uno de los mandatarios con los más altos índices de popularidad: dejar la celda o permanecer en ella constituye la diferencia entre perder toda posibilidad de rehabilitación política y conservar un hálito de esperanza en este terreno.
Una y otra posibilidad también constituyen la diferencia entre contener los efectos que sobre la realidad política de Coahuila tiene este episodio o convertir a la detención de Humberto en elemento permanente de la contienda que dentro de unos cuantos meses iniciará para elegir a quien tomará el relevo en el Ejecutivo estatal.
Para el juez Pedraz, la audiencia de hoy implicará la ejecución de un acto que les resulta común: dictar un auto de libertad o ratificar la decisión tomada por el juez de guardia; para la clase política coahuilense -y nacional- la decisión judicial será mucho más.