Golpes de sabiduría saltillense
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Golpes de sabiduría saltillense
“Seguir cuando crees que no puedes más es lo que te hace diferente a los demás”, dice Sylvester Stallone y Paco Niño es el mejor ejemplo de esto. Retirado del ring, pero con la misma pasión que lo subió al cuadrilátero, el ex referí es un ejemplo para su familia, sus colegas y la ciudad.
Creyente del poder superior, hermano dedicado y padre orgulloso, Niño se ganó el reconocimiento del mundo de la lucha al mediar enfrentamientos de manera profesional desde 1984, trabajando con íconos de la pelea como Mil Máscaras, Doctor Wagner, el Hijo del Santo y el recién fallecido Perro Aguayo Jr, entre muchos otros.
Orgullosamente portó la camiseta a rayas hasta el 2012, año en el que su diabetes le quitó una pierna, pero no su sentido del humor ni su pasión por la Lucha Libre y humor. Apoyándose en sus muletas y en su familia, “Don Paco” como lo conocen los enmascarados, no ha dejado de repartir sabiduría, ya sea en la Arena Pavillon del Norte o en su página de Facebook; siempre tiene palabras amables y consejos bravos.
Aunque dentro y fuera de los cuadriláteros, Niño es reconocido a mil voces, el reconocimiento que más agradece es el que recibe dentro de su casa departe de sus hijos. Regina, de 15 años, heredó su gusto por los juegos de los Saraperos y sus hijos mayores, Juan Carlos y Paco, comunicador y técnico electromecánico, respectivamente, mantienen viva la pasión por la lucha y el futbol, aunque no siempre apoyen al mismo equipo (Don Paco es santista de hueso colorado y Juan Carlos prefiere a los Rayados de Monterrey).
A sus 50 años Niño demuestra que sigue dando golpes fuertes y sirve como ejemplo para las nuevas generaciones que disfrutan de un tradicional “domingo de familia y de lucha libre”. Don Paco, gracias por compartir su sabiduría y su pasión por la vida.