Llamas queman un bosque cerca de la localidad de Galatsona, en la isla de Evia, a unos 188 kms (117 millas) al norte de Atenas, Grecia. AP/Michael Varaklas
Bomberos y residentes luchan contra un enorme incendio forestal en la isla de Evia, la segunda isla más grande de Grecia por séptimo día.

Bomberos y residentes luchan contra un enorme incendio forestal en la segunda isla más grande de Grecia por séptimo día, buscando salvar lo que podían de las llamas que han diezmado vastas extensiones de bosques vírgenes, destruido hogares y negocios y hecho huir a miles de personas.

 

El humo y la ceniza del fuego en Evia, una isla escarpada de bosques y ensenadas que casi tocan el territorio continental griego, bloquearon el sol, volviendo naranja el cielo mientras el fuego arrasaba la parte norte de la isla.

El incendio de Evia, que comenzó el 3 de agosto, es el más severo de las decenas que se han desatado en Grecia la última semana, después de que el país se vio afectado por su peor ola de calor en tres décadas, que elevó las temperaturas a 45 grados Celsius (113 Fahrenheit) por días. El calor, que llega en medio de lo que ya ha sido un verano particularmente caluroso, ha convertido los bosques de Grecia, incluidas grandes áreas de pinos fácilmente inflamables, en polvorines secos.

Otros grandes incendios han quemado bosques y tierras de cultivo en la región meridional griega del Peloponeso, mientras que un gran incendio que arrasó los suburbios del norte de Atenas y el parque nacional del Monte Parnitha en los límites de la capital estaba amainando. Los esfuerzos de extinción de incendios continuaron en Parnitha, donde los bomberos franceses, israelíes y chipriotas están ayudando.

Los incendios forestales han llevado al límite la capacidad de extinción de incendios de Grecia, y el gobierno ha pedido ayuda a otros países. Más de 20 naciones de Europa y Oriente Medio han respondido enviando aviones, helicópteros, vehículos y personal.

El fuego quema árboles cerca de una playa en la aldea de Pefki en la isla de Evia, a unos 189 kilómetros (118 millas) al norte de Atenas, Grecia. AP/Petros Karadjia

El ministro de Relaciones Exteriores de Grecia, Nikos Dendias, tuiteó el lunes que pidió a Rusia el envío de un segundo avión cisterna Beriev Be-200. Hasta ahora, Grecia ha alquilado uno de esos aviones, el más grande que opera en los incendios griegos.

A pesar de la ayuda, muchos residentes y funcionarios locales se han quejado de la falta de bomberos.