Génesis o muerte

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Génesis o muerte

¨Los hombres van en dos bandos:

los que aman y fundan,

los que odian y deshacen¨

José Martí

El domingo pasado se celebró el proceso para elegir presidente nacional del PRI. La ventaja será de manera casi rotunda para Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”. Pero hoy, en la peor época del PRI, se han roto muchos códigos y costumbres; dictámenes obligados desde el año 2000, año que hizo temblar al organismo, tras la salida del poder.

En las elecciones, abiertas a toda la militancia se instalaron 6 mil 140 mesas receptoras de voto, aunque hubo 10 mil que no pudieron operar. Como todos los partidos en México, al PRI hoy le tocará remontar su credibilidad, ante graves acusaciones de corrupción de sus mismos integrantes, temas pendientes como Ayotzinapa, La Casa Blanca, Obedrecht…

Más grave aún se torna su espectro, con un recorte presupuestal y con grandes pérdidas de poder en Congresos locales y entidades federativas. Su pasado inmediato, la pérdida con el resultado más bajo en unas elecciones presidenciales.

El Revolucionario Institucional, que nació de las cenizas de la Revolución Mexicana (su primer sigma), gracias a Plutarco Elías Calles y que se había configurado como un partido de masas al estilo socialista (su segundo sigma con el general Lázaro Cárdenas), y con la integración de organizaciones populares (su tercer sigma con Miguel Alemán). Sin embargo, considero el fin del zenit cuando su cuarto sigma fincó su derrota, cuando los tecnócratas se adueñaron del poder y cuando dejó en el olvido la formación de cuadros y el quehacer de la política; en donde el que simula y disimula sólo observaba la caída de un Partido que poco a poco perdía sentido y sustento.

La llamada “concertacesión” de los años noventa, para desgracia de muchos, se convirtió en moneda de cambio para el PRI y nunca figuró como una real y verdadera oposición.

En esta modernidad líquida, toca al PRI la habilidad de sus próximos dirigentes para aglutinar las fuerzas perdidas, amplia actitud de miras encaminado a tareas diversificadas que puedan resolver conflictos internos que se han quedado y que no deben llegar a la irreductibilidad.

Considero que la Revolución Mexicana ofrece todavía, amplias perspectivas, para progresar, conjugando ideas y dejar de lado las ideas que solo han debilitado al sistema democrático mexicano en ciernes.

Francesco Fistetti, politólogo Italiano de la Universidad de Bari, en su libro “Comunidad Léxico de Política”, insiste en la recuperación de la comunidad como centro de todo poder y afirma que los paradigmas globales de hoy, pervierten esa identidad en común, marcada por una “libertad liberal” que ha llegado a riesgos desde individuales y peligros colectivos que le son perjudiciales para cualquier Estado-Nación.

Creo que, bajo el principio de comunidad, que es origen de todo (calles, barrios, escuelas, plazas…) hay que llevar la política; es necesario para todos los partidos políticos aprovechar al máximo la fuerza de la política.

Ser muchos, pero con cohesión, congruencia, de tal manera que calidad y cantidad coincidan.